Julieta Ortega
Poeta recién llegado
Una vez, existió una escalera al cielo,
construiste una vez,
una pieza sencilla, de madera y acero.
Diste con tu ternura,
forma de caracol,
manos de carpintero.
Y fue aquel artesano,
quién dejó una razón en todos mis peldaños.
Primero la ilusión para subir andando.
Segundo la emoción,
y sola la pasión, avanza a trompicones,
hasta llegar al cuarto o al tercer escalón.
Avanzo entre las nubes
siguiendo la escalera
y dejo mi corazón en todos esos pasos,
confiando, mi amor,
que aunque esté en las alturas
si acaso me cayera
me cojas con tus brazos.
http://www.safecreative.org/work/1404030521082
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