Una vez yo me enamoré, fue la única; no imaginé que solo me tocara sufrir por ello; y pensar que es lo mejor, más fuerte y duradero que he sentido por alguien que no es de mi familia; sin embargo no obtuve el mismo trato y sentimiento para mí.
Nunca había tenido amor por nadie, y me refiero al amor de pareja, creí que al encontrar a alguien, quizá con mi personalidad simple podría corresponderme. No fue así, lo único que logré al final de este camino, fue minimizar aún más mi autoestima; recibí ideas falsas y poco realistas; y las quise vivir como en un sueño, y eso fueron, solo ideas simuladas para que el objeto de mi afecto pudiera pasar el rato y divertirse sin más responsabilidad.
No entiendo cómo puede existir esa mentalidad en las personas, manipular el amor que sienten por ti; no entiendo cómo puedo tener esta mentalidad, soportar la angustia de un trato injusto e indigno.
Me enamoré al principio, pero ahora también amo al masoquismo y la experiencia surrealista de ser algo que no sé qué es, que mi lógica repasa mil veces, y sabe que no existe más que en mi cerebro. Es como estar en una cárcel con tus propios demonios atormentándote, que a veces e van, pero llegan para molestar tanto que te hacen llorar, y te hunden, aún cuando pensabas que esta vez podrías salir de ésta.
Nunca había tenido amor por nadie, y me refiero al amor de pareja, creí que al encontrar a alguien, quizá con mi personalidad simple podría corresponderme. No fue así, lo único que logré al final de este camino, fue minimizar aún más mi autoestima; recibí ideas falsas y poco realistas; y las quise vivir como en un sueño, y eso fueron, solo ideas simuladas para que el objeto de mi afecto pudiera pasar el rato y divertirse sin más responsabilidad.
No entiendo cómo puede existir esa mentalidad en las personas, manipular el amor que sienten por ti; no entiendo cómo puedo tener esta mentalidad, soportar la angustia de un trato injusto e indigno.
Me enamoré al principio, pero ahora también amo al masoquismo y la experiencia surrealista de ser algo que no sé qué es, que mi lógica repasa mil veces, y sabe que no existe más que en mi cerebro. Es como estar en una cárcel con tus propios demonios atormentándote, que a veces e van, pero llegan para molestar tanto que te hacen llorar, y te hunden, aún cuando pensabas que esta vez podrías salir de ésta.
Última edición: