Paula Varela
Miembro del Jurado
era una bolita blanca de plastilina
que rodaba y rodaba dejándose caer por las pendientes
y cuando, a medida que avanzaba,
algunas piedras se pegaban en ella
entonces aprovechaba para cambiar de dirección
pero azarosamente, como jugando
un día
una ráfaga de viento
la arrinconó inesperadamente en una esquina
allí respiraba agitada la bolita
y pudo contemplar su alrededor
era la primera vez que se encontraba quieta
toda su vida había sido un continuo andar
la quietud, le mostró detalles
que antes no podía ver
porque todo pasaba muy rápido delante de sus ojos
y la bolita sonreía
y se sentía feliz sin saber bien por qué
y la tormenta de viento continuaba,
y un día, una bolita azul de plastilina cayó en el mismo lugar
en seguida se hicieron amigos
y descubrieron la diferencia de estar solos en el mundo
pero de pronto el viento alejó a la bolita azul de allí
y la bolita blanca
conoció por primera vez la tristeza
sufrió la ausencia
y con el tiempo aprendió que en la vida
todo cumple un ciclo como en la naturaleza
así la bolita se acostumbró a vivir sola otra vez
en esa esquina pequeña desde donde contemplaba la vida
pero el viento le trajo otra vez a la bolita azul
y comenzó a sospechar que ese encuentro
tenía un significado especial
la bolita blanca estaba contenta
porque le gustaba su compañía
y así compartieron muchas nuevas experiencias
y de esa manera descubrieron el amor
se amasaban mutuamente y combinaban sus colores
lo que les hizo aprender la importancia de relacionarse con el otro
también descubrieron que juntos podían formar una bolita más grande
y que una podía envolver a la otra cuando tenía frío
las dos bolitas eran felices
pero un día el viento se llevó otra vez a la bolita azul
entonces la bolita blanca se enfermó
ahora que conocía el amor
no podía vivir sin él
pero a pesar de su primera debilidad,
la bolita blanca era muy fuerte
y después de haber aprendido a contemplar la vida
y a saborear los detalles
se sintió preparada para iniciar su propia búsqueda
con esfuerzo se dejó caer hacia la pendiente
pero ya no fluía alocadamente como al principio
sino que sabía exactamente a dónde quería ir
y puso en marcha todos sus conocimientos para llegar a su destino
aún continúa persiguiendo su deseo
y nadie absolutamente nadie duda
de que lo va a conseguir, tarde o temprano...