Ania Kupuri
Poeta recién llegado
Ahora que te soy inolvidable
y viajo con fulgores de luna fresca
por tu memoria reciente
agazapada en los rincones
candentes e injustos
de tus claros amaneceres.
Y en aras de lo extraviado
desangras porvenires
secos, en amnistía, altos
desde la inercia del olvido
hasta la infancia tenue
en roles de juegos prohibidos.
Ahora que me convierto
en la sal de tu mar embravecido
- En lo que quieres y no -
Vagabunda de tus ayeres
porto la corona del reinado
de tu presente sofocante.
Me lanzo al precipicio
del cielo avasallante, lúdico
libre como las cadenas
que me ataron a tu pensar
a tu olvido necio, a mi necedad
a mi control fuera de sí.
Ahora que me buscas
cual sediento de mil aguas
soy desierto helado y seco
rotura exacta al pecho…
Soy mujer, soy amorosa, arrullo
yo, ante los reflejos, solo una.
©
y viajo con fulgores de luna fresca
por tu memoria reciente
agazapada en los rincones
candentes e injustos
de tus claros amaneceres.
Y en aras de lo extraviado
desangras porvenires
secos, en amnistía, altos
desde la inercia del olvido
hasta la infancia tenue
en roles de juegos prohibidos.
Ahora que me convierto
en la sal de tu mar embravecido
- En lo que quieres y no -
Vagabunda de tus ayeres
porto la corona del reinado
de tu presente sofocante.
Me lanzo al precipicio
del cielo avasallante, lúdico
libre como las cadenas
que me ataron a tu pensar
a tu olvido necio, a mi necedad
a mi control fuera de sí.
Ahora que me buscas
cual sediento de mil aguas
soy desierto helado y seco
rotura exacta al pecho…
Soy mujer, soy amorosa, arrullo
yo, ante los reflejos, solo una.
©
Última edición: