Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Unidad constante más allá de la muerte.
No necesito la física cuántica para entender que mis posibilidades son vastas,
que el Paradigma es sólo una carabela bogando en un mar
sin límites, de encendidas lámparas.
No necesito las leyes constitucionales para abstenerme de ultrajar a mis hermanos
con proverbios construidos por una Historia, magra.
No necesito las propagandas ecológicas para saber que hemos lacerado la Tierra,
nuestro bien más preciado, porque nunca nos hemos sanado.
No necesito los libros de Geografía para recordar que no vivimos dentro de una
pantalla,
que si el Mundo está abierto, es porque nuestro pensamiento está abierto.
No necesito la poesía del romanticismo para comparar el estremecimiento
de tus labios
con un bosque que el poderío de la tormenta,
como un eléctricos ciempiés, ha despertado, ha encantado.
No necesito la recta línea de tiempo, ni el espacio, cuando sólo son principios, sandalias,
que permiten caminar.
No necesito los falsos exponenciales de la felicidad, ni las jaulas del sol, ni la distancia
de Diógenes, ni las aporías de Zenón.
No necesito la física cuántica para entender que mis posibilidades son vastas,
que el Paradigma es sólo una carabela bogando en un mar
sin límites, de encendidas lámparas.
No necesito las leyes constitucionales para abstenerme de ultrajar a mis hermanos
con proverbios construidos por una Historia, magra.
No necesito las propagandas ecológicas para saber que hemos lacerado la Tierra,
nuestro bien más preciado, porque nunca nos hemos sanado.
No necesito los libros de Geografía para recordar que no vivimos dentro de una
pantalla,
que si el Mundo está abierto, es porque nuestro pensamiento está abierto.
No necesito la poesía del romanticismo para comparar el estremecimiento
de tus labios
con un bosque que el poderío de la tormenta,
como un eléctricos ciempiés, ha despertado, ha encantado.
No necesito la recta línea de tiempo, ni el espacio, cuando sólo son principios, sandalias,
que permiten caminar.
No necesito los falsos exponenciales de la felicidad, ni las jaulas del sol, ni la distancia
de Diógenes, ni las aporías de Zenón.
Sólo necesito tu Amor.
Para entender y actuar sobre este mundo, solamente necesitamos de nuestro amor.
Última edición: