prudencecs
Poeta recién llegado
Tengo dos recuerdos instigando mi imaginación
mi primer amor y el segundo
el primero que aún en memoria me suena dulce
el segundo tan amargo que olvidé su sabor
aún espero el que no sea dulce ni amargo
el que sea real, más que los dos.
Con el primero bailo en su boda
cuando no se casa conmigo
con el segundo veo instantes
en los que no me amaba ni un poquito.
En el primero se que estoy en su corazón como buena memoria
el segundo ni me piensa, soy un estorbo que agobia.
El primero es un collar que guardo celosamente
que escondo y observo a veces, a tiempos,
lo descubro y le doy brillo y me saca sonrisas pasadas.
El segundo es una imagen borrosa a lápiz,
ya no recuerdo ni su olor, ni su voz,
lo sufrí tanto que suprimí su existencia
no la deshice completa, pero lo intenté.
De los dos me maravilla darme cuenta recordar detalles,
su mejor color de camisa, su equipo preferido, su música,
sus frases, la manera de sentarse, su forma de sonreír,
sus manos, y su forma de mirarme.
No los olvido y no los olvidaré,
uno dulce, otro amargo
simplemente desengaños.
De uno tengo fotos (pero no se parece a la realidad),
del otro tengo el recuerdo de una foto (que desapareció de la realidad),
imagino que converso con el dulce como viejo amigo,
el amargo lo saludo de lejos,
sin querer escuchar su voz de nuevo.
Tal vez dentro de veinte o diez
me los tope la vida
y hablemos del pasado
y entienda la verdadera razón
de su paso por mi vida
de mis lágrimas.
Ó tal vez de tanto recordarlos,
empiece a olvidarlos
y tenga que vivir de nuevo dos amores
uno dulce, otro amargo,
para aprender lo que no aprendí de estos,
para vivir lo que no quise vivir con ellos.