coral
Una dama muy querida en esta casa.
´Vacía está mi alma
Vacía está mi alma,
no lloro mi tristeza,
porque la siento muerta.
Mi aura se ha apagado,
no ilumina mi cuerpo
no lloro mi tristeza,
porque la siento muerta.
Mi aura se ha apagado,
no ilumina mi cuerpo
¿será quizás que ya
el alma se ha cansado
de tantos despertares
tan llenos de misterios?.
el alma se ha cansado
de tantos despertares
tan llenos de misterios?.
Hoy limpio los zaguanes
de aquellas flores muertas,
sin percibir la brisa,
sin sentir en mi piel
el rocío de la aurora
que me fueron negadas
y yo siempre anhelando
con mi triste nostalgia,
esperando que un día
a mi puerta tocara
ese amor que partió
sin que jamás volviera.
de aquellas flores muertas,
sin percibir la brisa,
sin sentir en mi piel
el rocío de la aurora
que me fueron negadas
y yo siempre anhelando
con mi triste nostalgia,
esperando que un día
a mi puerta tocara
ese amor que partió
sin que jamás volviera.
¡Siempre bella me dicen!
ya... no soy silenciosa,
cascabeles mi risa,
¡pero, me encuentro sola!
ya... no soy silenciosa,
cascabeles mi risa,
¡pero, me encuentro sola!
Cuando cierro mi puerta,
¡sin que nadie acaricie
el calor de mis manos!
¡sin que nadie roce
con un beso mi frente!
sin que nadie pregunte,
si aún tiene alma mi cuerpo,
sin que nadie me estreche
en sus brazos, cuando
llega la noche con su luz
apagada o siquiera me digan
una sola palabra, que me diga
lo que mucho me ama.
¡sin que nadie acaricie
el calor de mis manos!
¡sin que nadie roce
con un beso mi frente!
sin que nadie pregunte,
si aún tiene alma mi cuerpo,
sin que nadie me estreche
en sus brazos, cuando
llega la noche con su luz
apagada o siquiera me digan
una sola palabra, que me diga
lo que mucho me ama.
¡Y yo, siempre mendiga!
en mis ojos, lagunas
esperando que un día me
acaricie la luna...
¡y me traiga en su luz
las caricias perdidas!
¡ya tan lejos, tan lejos me encuentro,
de sus negras pupilas!
en mis ojos, lagunas
esperando que un día me
acaricie la luna...
¡y me traiga en su luz
las caricias perdidas!
¡ya tan lejos, tan lejos me encuentro,
de sus negras pupilas!
Prudencia Arenas
Coral
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