Ramon F.Neira
Un viajero anhelando ser poeta
Parecían siglos y largos
Años de silencio sin verte
Sin olvidar la sonrisa marítima
De tus ojos indomables y atrevidos.
Sin saber cómo ni dónde
Allí estabas gaseosa y franca
Declarando la oportunidad
Que los tiempos nos habían negado.
Se encontraron lo que nunca cambio,
Tu mirada picara y convencida
Con mi ansiedad subterránea,
Tripulantes de un viaje pretérito.
Y como si la magia
Nos acercara, llegamos juntos
Al encuentro platónico
De lo que existe solo en el vacío.
Oculto y público
Imaginario pero real
Encanto de amor y amigos
De pasión y juegos.
Enigmática e inesperada,
Es tu visita de días no años
Inesperada y lenta,
Incitante, cortés y apropiada.
La marea de mis jornadas
Se embelesa en tu arena
Y mi barca ancla transitoria,
Y mis sueños ocupan tu playa.
Y juntos caminamos como siempre
En la orilla del abismo
En el volátil capricho del deseo
Y en la frágil conclusión de la razón.
Tu visita primera es cordial
No hace más de la cuenta
El reloj de tu afecto es corto
Y mis manos reclaman tus horas.
De viajes y mares volveré
A estremecerme entre tu perfume
Personal y con propósito,
A llenar el vacío de nuestra química.
Años de silencio sin verte
Sin olvidar la sonrisa marítima
De tus ojos indomables y atrevidos.
Sin saber cómo ni dónde
Allí estabas gaseosa y franca
Declarando la oportunidad
Que los tiempos nos habían negado.
Se encontraron lo que nunca cambio,
Tu mirada picara y convencida
Con mi ansiedad subterránea,
Tripulantes de un viaje pretérito.
Y como si la magia
Nos acercara, llegamos juntos
Al encuentro platónico
De lo que existe solo en el vacío.
Oculto y público
Imaginario pero real
Encanto de amor y amigos
De pasión y juegos.
Enigmática e inesperada,
Es tu visita de días no años
Inesperada y lenta,
Incitante, cortés y apropiada.
La marea de mis jornadas
Se embelesa en tu arena
Y mi barca ancla transitoria,
Y mis sueños ocupan tu playa.
Y juntos caminamos como siempre
En la orilla del abismo
En el volátil capricho del deseo
Y en la frágil conclusión de la razón.
Tu visita primera es cordial
No hace más de la cuenta
El reloj de tu afecto es corto
Y mis manos reclaman tus horas.
De viajes y mares volveré
A estremecerme entre tu perfume
Personal y con propósito,
A llenar el vacío de nuestra química.