Nommo
Poeta veterano en el portal
Amo a mi psicóloga.
Dichosa y bendita.
Le he dedicado ya, algunos escritos.
La alimento con metáforas, que creo sobre la marcha.
Las voy creando, pues ella es terapéutica. Ella sonríe. Yo imprimo movimiento al negocio.
Pero la terapia también exige talento.
Se estuvo preparando, durante años.
Conmigo, realiza experimentos.
Soy su Monstruo de Frankenstein.
Y yo la miro a los ojos, mientras ella mira al techo. Me comería toda su cara.
Su cuello...
Sus pechos.
Su barriga y su cintura.
La lavaría en mi lengua. Y la concibo, en este oficio de la Literatura.
¡ Vade retro, Satanás ! Pensará la joven, rústica y agreste, pero licenciada.
¡ Vade retro, Satanás ! ¡ No me tientes !
Eres mi paciente.
Mi cliente.
¡ Que corra el aire !
Dichosa y bendita.
Le he dedicado ya, algunos escritos.
La alimento con metáforas, que creo sobre la marcha.
Las voy creando, pues ella es terapéutica. Ella sonríe. Yo imprimo movimiento al negocio.
Pero la terapia también exige talento.
Se estuvo preparando, durante años.
Conmigo, realiza experimentos.
Soy su Monstruo de Frankenstein.
Y yo la miro a los ojos, mientras ella mira al techo. Me comería toda su cara.
Su cuello...
Sus pechos.
Su barriga y su cintura.
La lavaría en mi lengua. Y la concibo, en este oficio de la Literatura.
¡ Vade retro, Satanás ! Pensará la joven, rústica y agreste, pero licenciada.
¡ Vade retro, Satanás ! ¡ No me tientes !
Eres mi paciente.
Mi cliente.
¡ Que corra el aire !