Tobare
Poeta recién llegado
Valquiria libertaria.
Tu belleza brilla por sí sola
como universo parido en explosión,
retumba en las recónditas esquinas
mientras el aire le teje una canción.
Eres tú, conquistadora toda:
belleza que revuelve las entrañas,
belleza que se roba las palabras.
Yo no sé qué decirte
pero tengo tanto que decirte:
moriré de poesía acumulada
Mientras, estaré buscando lo indescifrable
con el corazón hirviendo en desorden
(bello desorden, como tú por cierto)
Ahora yo me ahogo en mi silencio,
en miradas repletas de crepúsculo
y en voz tartamuda que te apela.
Mi mente está destrozada,
morada por la asfixia
y las conversaciones abortadas.
¿En qué coordenadas azules
se ubican tus hogares celestes?
la Tierra es coloreada en tu presencia.
Lloro... pero los humanos lloran.
Mientras tu belleza bélica apunta mi alma
con ese aire de flor contradicha.
Eres tu la prócer libertaria
que fundó sin saberlo mi nación.
Y mis palabras aleatorias
firmaron su propia constitución:
Mujer, mira las flores desfilar
a la par con tu sonrisa repentina,
y tus ojos como dos proyectiles cósmicos
marchan vanidosos y todo lo iluminan.
El día se creó para hacer danzar tu piel
y la noche está para tu sueño algodonado,
las baldosas luchan entre ellas por recibir tus pasos
y el agua goza cada instante de tu cuerpo bañado.
Yo nací para mirarte silencioso:
parar admirar tus manos interplanetarias
y ver como mueven a los sumisos astros
entre negros campos vacíos glaseados de galaxias.
Mujer, te abriste paso entre valles y montañas
escoltada por un puñado de estrellas cadenciosas,
fuiste así el más grande tesoro que excavaron mis ojos
fuiste así el más alegre espacio de mi tiempo ocioso.
27 de Marzo del 2014, Santiago
Tu belleza brilla por sí sola
como universo parido en explosión,
retumba en las recónditas esquinas
mientras el aire le teje una canción.
Eres tú, conquistadora toda:
belleza que revuelve las entrañas,
belleza que se roba las palabras.
Yo no sé qué decirte
pero tengo tanto que decirte:
moriré de poesía acumulada
Mientras, estaré buscando lo indescifrable
con el corazón hirviendo en desorden
(bello desorden, como tú por cierto)
Ahora yo me ahogo en mi silencio,
en miradas repletas de crepúsculo
y en voz tartamuda que te apela.
Mi mente está destrozada,
morada por la asfixia
y las conversaciones abortadas.
¿En qué coordenadas azules
se ubican tus hogares celestes?
la Tierra es coloreada en tu presencia.
Lloro... pero los humanos lloran.
Mientras tu belleza bélica apunta mi alma
con ese aire de flor contradicha.
Eres tu la prócer libertaria
que fundó sin saberlo mi nación.
Y mis palabras aleatorias
firmaron su propia constitución:
Mujer, mira las flores desfilar
a la par con tu sonrisa repentina,
y tus ojos como dos proyectiles cósmicos
marchan vanidosos y todo lo iluminan.
El día se creó para hacer danzar tu piel
y la noche está para tu sueño algodonado,
las baldosas luchan entre ellas por recibir tus pasos
y el agua goza cada instante de tu cuerpo bañado.
Yo nací para mirarte silencioso:
parar admirar tus manos interplanetarias
y ver como mueven a los sumisos astros
entre negros campos vacíos glaseados de galaxias.
Mujer, te abriste paso entre valles y montañas
escoltada por un puñado de estrellas cadenciosas,
fuiste así el más grande tesoro que excavaron mis ojos
fuiste así el más alegre espacio de mi tiempo ocioso.
27 de Marzo del 2014, Santiago
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