Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Al fin ya me sujeto en mi alazán
que relincha de regocijo,
vamos los dos con el hechizo
de un nuevo galopar...
Rasguea el aire sus crines
y mis cabellos,
veloces, erguidos
se erizan las arenas...
Nos esperan nuevos lances
encaprichados en desafío,
el Mar enamorado
nos brinda su infinito.
¡Vamos allá!
A galope tendido,
con entusiasmo que
llegaremos después al nido.
Rosario de Cuenca Esteban