Raul Vicente
Poeta recién llegado
Cuanto daría por
haber sido tú anhelo
tu obsesión, tú deseo.
Cuanto daría por al menos
ser quien te ignora
quien no sufre, quien no llora.
Cuanto daría por
haber sido quien te arropa y te devora
quien te consiente y te atesora
quien te comprende y no te abandona.
Cuanto daría por al menos
ser el dolor de tú nostalgia
el motivo de tú desdicha
el vestigio de tú corazón.
Pero he aquí mi esclavitud
cargando las cadenas del vacío
que imponen tu distancia e indiferencia
esgarrando poco a poco mi existencia.
Solo le pido a Dios
el perdón de mi ingratitud
a otros sentimientos que
anestesian mi sufrir
pero atormentan mi vivir.
haber sido tú anhelo
tu obsesión, tú deseo.
Cuanto daría por al menos
ser quien te ignora
quien no sufre, quien no llora.
Cuanto daría por
haber sido quien te arropa y te devora
quien te consiente y te atesora
quien te comprende y no te abandona.
Cuanto daría por al menos
ser el dolor de tú nostalgia
el motivo de tú desdicha
el vestigio de tú corazón.
Pero he aquí mi esclavitud
cargando las cadenas del vacío
que imponen tu distancia e indiferencia
esgarrando poco a poco mi existencia.
Solo le pido a Dios
el perdón de mi ingratitud
a otros sentimientos que
anestesian mi sufrir
pero atormentan mi vivir.
Última edición: