Rafael A. Quiles
Poeta recién llegado
[FONT="] VANIDAD
[FONT="]Bajo la lluvia que cae en derroche
[FONT="]una inmensa nostalgia siento desbordar,
[FONT="]pues la lluvia, en su repiquetear constante
[FONT="]me ha traído recuerdos que habían quedado atrás.
[FONT="]Recuerdos que son sombras del pasado,
[FONT="]recuerdos de inconsciencia, de locura tal vez,
[FONT="]de pasajes furtivos, de placeres mundanos
[FONT="]de una vida inexperta que no ha de volver.
[FONT="]Cuantas veces en una tarde lluviosa
[FONT="]Bajo falsas promesas y palabras de amo,
[FONT="]Besé pérfidamente su boca temblorosa
[FONT="]Mientras ella en cada beso me entregaba el corazón.
[FONT="]Recuerdo como ahora aquella escena en el río,
[FONT="](Un profundo dolor hace vacilar mi mano,
[FONT="]pues es dolor palpitante de un proceder impío
[FONT="]que hace nublar mis ojos sin que pueda brotar el llanto.)
[FONT="]Bajo la sombra de un árbol de esperanza vestido
[FONT="]coronado de flores del color de la pasión,
[FONT="]recostada del tronco, con su mirar en el río,
[FONT="]resaltaba en su pupila el calor de una ilusión.
[FONT="]Su dorada cabellera de contornos ondulados
[FONT="]caía sobre sus hombros en melancólico son,
[FONT="]y su talle de princesa de romances medievales
[FONT="]evocaba la pureza y la gracia del creador.
[FONT="]Yo, parado frente a ella y con frialdad en la mirada
[FONT="]ahogando con mis palabras el latir de su ilusión,
[FONT="]le dije que me marchaba, que era un amor imposible
[FONT="]y mi boca no decía el sentir del corazón:
[FONT="]Sus ojillos de esmeralda, come peces confundidos
[FONT="]Se escondieron tras los párpados a ocultar su desatino,
[FONT="]y en silencio y sin reproches dos lágrimas me contestaron:
[FONT="]La decisión está hecha, tú has elegido el camino,
[FONT="]Me alejé sin importarme el amor que allí inmolaba
[FONT="]pues mi espíritu inquietante otro camino forjó;
[FONT="]el de orgías y placeres, fui excelente libertino
[FONT="]y picaba en los amores, como el pájaro en el flor.
[FONT="]Pero el tiempo, que es el cauce de todos mis destinos
[FONT="]que torcemos a capricho, sin saber do llegará,
[FONT="]sólo tiene dos finales para el raudo recorrido;
[FONT="]Un final es la desdicha, el otro felicidad.
[FONT="]Y ahora que mis sienes ya se tornan blanquecinas,
[FONT="]que mi vida pierde anhelos, y mi espíritu su afán,
[FONT="]se debate consternado en lo profundo del alma
[FONT="]el sentimiento inmolado que troqué por vanidad.
[FONT="] Rafael
[FONT="]Bajo la lluvia que cae en derroche
[FONT="]una inmensa nostalgia siento desbordar,
[FONT="]pues la lluvia, en su repiquetear constante
[FONT="]me ha traído recuerdos que habían quedado atrás.
[FONT="]Recuerdos que son sombras del pasado,
[FONT="]recuerdos de inconsciencia, de locura tal vez,
[FONT="]de pasajes furtivos, de placeres mundanos
[FONT="]de una vida inexperta que no ha de volver.
[FONT="]Cuantas veces en una tarde lluviosa
[FONT="]Bajo falsas promesas y palabras de amo,
[FONT="]Besé pérfidamente su boca temblorosa
[FONT="]Mientras ella en cada beso me entregaba el corazón.
[FONT="]Recuerdo como ahora aquella escena en el río,
[FONT="](Un profundo dolor hace vacilar mi mano,
[FONT="]pues es dolor palpitante de un proceder impío
[FONT="]que hace nublar mis ojos sin que pueda brotar el llanto.)
[FONT="]Bajo la sombra de un árbol de esperanza vestido
[FONT="]coronado de flores del color de la pasión,
[FONT="]recostada del tronco, con su mirar en el río,
[FONT="]resaltaba en su pupila el calor de una ilusión.
[FONT="]Su dorada cabellera de contornos ondulados
[FONT="]caía sobre sus hombros en melancólico son,
[FONT="]y su talle de princesa de romances medievales
[FONT="]evocaba la pureza y la gracia del creador.
[FONT="]Yo, parado frente a ella y con frialdad en la mirada
[FONT="]ahogando con mis palabras el latir de su ilusión,
[FONT="]le dije que me marchaba, que era un amor imposible
[FONT="]y mi boca no decía el sentir del corazón:
[FONT="]Sus ojillos de esmeralda, come peces confundidos
[FONT="]Se escondieron tras los párpados a ocultar su desatino,
[FONT="]y en silencio y sin reproches dos lágrimas me contestaron:
[FONT="]La decisión está hecha, tú has elegido el camino,
[FONT="]Me alejé sin importarme el amor que allí inmolaba
[FONT="]pues mi espíritu inquietante otro camino forjó;
[FONT="]el de orgías y placeres, fui excelente libertino
[FONT="]y picaba en los amores, como el pájaro en el flor.
[FONT="]Pero el tiempo, que es el cauce de todos mis destinos
[FONT="]que torcemos a capricho, sin saber do llegará,
[FONT="]sólo tiene dos finales para el raudo recorrido;
[FONT="]Un final es la desdicha, el otro felicidad.
[FONT="]Y ahora que mis sienes ya se tornan blanquecinas,
[FONT="]que mi vida pierde anhelos, y mi espíritu su afán,
[FONT="]se debate consternado en lo profundo del alma
[FONT="]el sentimiento inmolado que troqué por vanidad.
[FONT="] Rafael