Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Destrozos los ecos,
atómicos de cristales
estallando en silencio.
En medio de la realidad de un cuerpo,
geométricamente consumados.
Noche memorial eterna,
reunidos a la espera de la suerte,
sucumbidos al trajinar del día.
Te dicen mis labios temblando,
claudicante,
destrozados en atómicos cristales.
Mi vasija musical melosidad,
de barro fertilizando,
follajes otoñales,
entregándome tu aroma y colores.