Veintinueve primaveras pasaron por el pueblo,
pétalo y trino, mariposa en la puerta.
Casas adornadas, pintados los techos,
empollar de gorrión, ventanas abiertas.
Veintinueve veranos pasaron por el pueblo,
blanco candil reposa en la vereda,
oro quemante, calles de fuego,
ahogado de sol remonta su cometa.
Veintinueve otoños pasaron por el pueblo,
surca la pared una hoja muerta.
Amputar de tallos, crujir del viento,
amarilla la plaza, voz de tormenta.
Veintinueve inviernos pasaron por el pueblo,
sombra de escarcha gris y hambrienta.
Rugir de hielo arropado en cemento
coagula una lágrima, estrella bohemia.
Círculo de estaciones, procesión sin paradas,
brote de nido, hojas que volaron,
témpano y flor, pólvora y llama,
cielo y espuma, banderas del poblado.