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Esta mañana me miré al espejo
y al contemplar en él tanta hermosura,
tanta belleza y tanta galanura,
quedé asombrado de que siendo viejo
mantuviera tan terso mi pellejo,
conservara de joven la apostura
y el tiempo mejorara mi figura,
como suele pasarle al vino añejo.
Acordeme del cuento, y al instante
le pregunté si entre tanta hermosura
era yo la figura dominante.
Pero me contestó con voz tronante:
¿Dónde coño tienes la dentadura?
¡ Ipso facto, quítate de delante ¡
::Esta mañana me miré al espejo
y al contemplar en él tanta hermosura,
tanta belleza y tanta galanura,
quedé asombrado de que siendo viejo
mantuviera tan terso mi pellejo,
conservara de joven la apostura
y el tiempo mejorara mi figura,
como suele pasarle al vino añejo.
Acordeme del cuento, y al instante
le pregunté si entre tanta hermosura
era yo la figura dominante.
Pero me contestó con voz tronante:
¿Dónde coño tienes la dentadura?
¡ Ipso facto, quítate de delante ¡