Vela

QUINSONNAS

Poeta fiel al portal

LUMANARE-480x269.jpg


Arde perlada una vela


con su cera derretida

sosegada consumiendo

su blancura en tez cobriza.

Se funde durante horas

sin pausa pero sin prisa

avivando con su aliento

un sinfín de mil delicias.

Posa sobre un candelabro

junto a tres de sus mellizas

quienes lloran desoladas

al no ver nuestras caricias.

Sólo más cercana, aquella,

concedemos encendida

y a dos cuerpos enlazados

entre sombras ilumina.

A tamaña unión sublime

intimísima atestigua

y apagadas sus hermanas

con sus celos nos envidian.

El tiempo para nosotros

con su muerte nos precisa

aunque nada de ello importe

en esta noche bendita.

Queriendo explorar al otro


nos sirve su luz de guía

envuelta de claroscuros

que atrevidos nos excitan.

Ella también hacia el viento

igual por su amor suspira

soñando ojalá ser vela

sí, ¡Pero de las marinas!

Luego pasan cortas horas,

besos, sexo y maravillas,

y después cantan los gallos

junto al sol por mil rendijas.

Al dormitorio la aurora

con sus pasos ya lo avisa

donde tú y yo perezosos

apuramos sus esquirlas.

Extasiados, a la vela,

devolvemos las mejillas

pero allí encontramos, ocre,

a una costra ya marchita.

 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba