Envuélveme en tu velo,
Que del mío ya no me acuerdo.
Déjame ver tus perlas,
En júbilo dorado,
Para ignorar la gota de sol,
Que cae en la pupila.
Pupila reflejada,
En el cristal de tu mirada,
Tono puro,
Y de colores en tus pisadas.
Envuélveme en tu velo,
Que del mío ya no me acuerdo.
Entonces, paraste en el cemento,
Dejaste que pasara el silencio,
Y que pasaran las pestañas.
Y la hermosura estática,
Se me hizo presente,
Olvidando de antemano el velo,
Que entre miradas melodiosas fue abandonado.
Así que, envuelve en tu velo,
Que el mío se lo llevó el polvo,
Y lo abrazó entre palabras,
Por sobre la melodía a la tonada.
Que del mío ya no me acuerdo.
Déjame ver tus perlas,
En júbilo dorado,
Para ignorar la gota de sol,
Que cae en la pupila.
Pupila reflejada,
En el cristal de tu mirada,
Tono puro,
Y de colores en tus pisadas.
Envuélveme en tu velo,
Que del mío ya no me acuerdo.
Entonces, paraste en el cemento,
Dejaste que pasara el silencio,
Y que pasaran las pestañas.
Y la hermosura estática,
Se me hizo presente,
Olvidando de antemano el velo,
Que entre miradas melodiosas fue abandonado.
Así que, envuelve en tu velo,
Que el mío se lo llevó el polvo,
Y lo abrazó entre palabras,
Por sobre la melodía a la tonada.