MARIO CUADROS
Intento de poeta
Puliendo mi frente.
Hidratando mis mejillas
y el mejor terno de toda mi vida.
Ora la gente,
inspirados por mi rostro
hinchado de los problemas
que a mis amados dejé.
Uno a uno riega
en mi enerte cuerpo
las lágrimas con desazón.
Y ya el alma
rumbo al misterio.
Los pequeños rostros
de incienzo
seguirán dilatando
mi lamento.
En el día de mi adiós.
Hidratando mis mejillas
y el mejor terno de toda mi vida.
Ora la gente,
inspirados por mi rostro
hinchado de los problemas
que a mis amados dejé.
Uno a uno riega
en mi enerte cuerpo
las lágrimas con desazón.
Y ya el alma
rumbo al misterio.
Los pequeños rostros
de incienzo
seguirán dilatando
mi lamento.
En el día de mi adiós.
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