Prueba esta pena
de soles ennegrecidos,
de mañanas teñidas
en llanto y espera.
Aguarda conmigo
la salida de un nuevo sol,
no te vayas querido
antes de tiempo
que te cantaré un Do
en tus oídos
con un nuevo verso.
Recorre las estancias
de mis letras caducas,
también de mis ojos
la fatigosa lucha
por mantener
los ríos
apaciguados,
es menester
no abandonarlos...
Contempla la melancolía
como lo hace
la brisa tibia
de la tarde enamorada
de la noche.
De tus letras
haz un derroche,
que si te tiembla la voz
sabré entender que es
por tu corazón.
.
.
de soles ennegrecidos,
de mañanas teñidas
en llanto y espera.
Aguarda conmigo
la salida de un nuevo sol,
no te vayas querido
antes de tiempo
que te cantaré un Do
en tus oídos
con un nuevo verso.
Recorre las estancias
de mis letras caducas,
también de mis ojos
la fatigosa lucha
por mantener
los ríos
apaciguados,
es menester
no abandonarlos...
Contempla la melancolía
como lo hace
la brisa tibia
de la tarde enamorada
de la noche.
De tus letras
haz un derroche,
que si te tiembla la voz
sabré entender que es
por tu corazón.
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