El Caballero Blanco
Poeta recién llegado
Ven conmigo
I
(La voz del pastor)
Ven a mí y se mi dulce amor,
ven a donde mis prados y verdes campos,
donde crecen flores multicolor.
Ven a mí y se mi razón,
ven a donde los vientos y antiguos arcos,
ven a mí, suave corazón.
Haremos danzas alegres en la tarde,
Cuando desvanezca la luz de sol,
Haremos camas de rosas, por la noche,
Cuando oculte el rostro el sol.
Miraremos más allá de los horizontes.
Cuando desvanezca la luz de sol,
Miraremos con anhelo al oriente,
Cuando oculte su rostro el sol.
Ven a mí y se mi dulce amor,
ven a donde mis prados y verdes campos,
donde crecen flores multicolor.
Ven a mí y se mi razón,
ven a donde los vientos y antiguos arcos,
ven a mí, suave corazón.
¿Cuál será el trabajo del pastor, cuando cae la noche y todos los lobos ya se han ido?
¿Cuál será su labor al decaer la tarde, cuando los lobos ya se han ido?
II
(EL río)
Ven a mí y déjate seducir, en profundas aguas,
en el fondo del cristal
Ven a mí y déjate seducir, en profundas aguas,
en el fondo del cristal
Voz melodiosa y dulce, te halagare
si en mis aguas tus penas ahogas,
si en mi dulce caricia tu vida entregas.
Voz melodiosa y dulce, te halagare
si en mi duermes y lloras,
si en mi dulce caricia el alma entregas.
Ven a mí y dulces regalos te entregare, mi ser entregare si tu cuerpo entregas a mí, si tu reflejo lanzas a mí, a los reinos del agua yo te llevare.
Ven a mí y déjate seducir, en profundas aguas,
en el fondo del cristal
Ven a mí y déjate seducir, en profundas aguas,
en el fondo del cristal
Desvanecí mi cuerpo en las aguas, cuando tu voz y flauta mi llamado rechazó, poseer tu corazón no puedo dulce pastor, vuélvete al viento y huye de mí, del frío de mi corazón
III
(Lobos)
¿Qué necesidad tiene el pastor, cuando los lobos se han ido de este mundo?
Y su alma permanece en el silencio de la noche, cuando espera el alba, cuando aguarda la luz del día
IV
(La voz de su amada)
Ven a mí y se mi dulce amor,
ven a donde mis prados y verdes campos,
donde crecen flores multicolor.
Ven a mí y se mi razón,
ven a donde los vientos y antiguos arcos,
ven a mí, suave corazón.
Ven adonde los dulces prados,
ven a este dulce jardín, donde hay frescura
y fuerza, recuesta tu cabeza en mi ser.
Ven a los dulces campos,
aliméntate en mi jardín, donde hay dulzura
y fuerza, mantén tu corazón en mi ser.
Copyright EL Caballero Blanco © 2013.
I
(La voz del pastor)
Ven a mí y se mi dulce amor,
ven a donde mis prados y verdes campos,
donde crecen flores multicolor.
Ven a mí y se mi razón,
ven a donde los vientos y antiguos arcos,
ven a mí, suave corazón.
Haremos danzas alegres en la tarde,
Cuando desvanezca la luz de sol,
Haremos camas de rosas, por la noche,
Cuando oculte el rostro el sol.
Miraremos más allá de los horizontes.
Cuando desvanezca la luz de sol,
Miraremos con anhelo al oriente,
Cuando oculte su rostro el sol.
Ven a mí y se mi dulce amor,
ven a donde mis prados y verdes campos,
donde crecen flores multicolor.
Ven a mí y se mi razón,
ven a donde los vientos y antiguos arcos,
ven a mí, suave corazón.
¿Cuál será el trabajo del pastor, cuando cae la noche y todos los lobos ya se han ido?
¿Cuál será su labor al decaer la tarde, cuando los lobos ya se han ido?
II
(EL río)
Ven a mí y déjate seducir, en profundas aguas,
en el fondo del cristal
Ven a mí y déjate seducir, en profundas aguas,
en el fondo del cristal
Voz melodiosa y dulce, te halagare
si en mis aguas tus penas ahogas,
si en mi dulce caricia tu vida entregas.
Voz melodiosa y dulce, te halagare
si en mi duermes y lloras,
si en mi dulce caricia el alma entregas.
Ven a mí y dulces regalos te entregare, mi ser entregare si tu cuerpo entregas a mí, si tu reflejo lanzas a mí, a los reinos del agua yo te llevare.
Ven a mí y déjate seducir, en profundas aguas,
en el fondo del cristal
Ven a mí y déjate seducir, en profundas aguas,
en el fondo del cristal
Desvanecí mi cuerpo en las aguas, cuando tu voz y flauta mi llamado rechazó, poseer tu corazón no puedo dulce pastor, vuélvete al viento y huye de mí, del frío de mi corazón
III
(Lobos)
¿Qué necesidad tiene el pastor, cuando los lobos se han ido de este mundo?
Y su alma permanece en el silencio de la noche, cuando espera el alba, cuando aguarda la luz del día
IV
(La voz de su amada)
Ven a mí y se mi dulce amor,
ven a donde mis prados y verdes campos,
donde crecen flores multicolor.
Ven a mí y se mi razón,
ven a donde los vientos y antiguos arcos,
ven a mí, suave corazón.
Ven adonde los dulces prados,
ven a este dulce jardín, donde hay frescura
y fuerza, recuesta tu cabeza en mi ser.
Ven a los dulces campos,
aliméntate en mi jardín, donde hay dulzura
y fuerza, mantén tu corazón en mi ser.
Copyright EL Caballero Blanco © 2013.