Domingo Bazán Campos
Poeta recién llegado
Sal de ahí,
sal a mirarte en la gente,
sal de donde duermes,
sal a jugar con los otros.
Hay en ti
una luna que debes compartir,
una mano herida
que deseamos sanar.
Hay en tus tonos
una risa lila
que quisiéramos aprender;
hay en tu piel de futuro
una cavidad para este corazón
que late de memoria.
Ven a sentarte en este jardín,
deja que tus pasos ligeros
se vuelvan marcha emancipada.
Ven pronto
trae tus ojitos de almendra
el vaso de vino
la tarde compartida
de dichos y hechos.
Ven pronto
a acompañar mis delirios
a besar mi atávico tórax
a sentir la locura
a pedir que te enseñen
a querer que te quieran.
Ven pronto
ven pronto
o déjame ir
(a tu barrio)
o déjame estar
(en tu alfombra)
o déjame morir
(en tus sueños).
sal a mirarte en la gente,
sal de donde duermes,
sal a jugar con los otros.
Hay en ti
una luna que debes compartir,
una mano herida
que deseamos sanar.
Hay en tus tonos
una risa lila
que quisiéramos aprender;
hay en tu piel de futuro
una cavidad para este corazón
que late de memoria.
Ven a sentarte en este jardín,
deja que tus pasos ligeros
se vuelvan marcha emancipada.
Ven pronto
trae tus ojitos de almendra
el vaso de vino
la tarde compartida
de dichos y hechos.
Ven pronto
a acompañar mis delirios
a besar mi atávico tórax
a sentir la locura
a pedir que te enseñen
a querer que te quieran.
Ven pronto
ven pronto
o déjame ir
(a tu barrio)
o déjame estar
(en tu alfombra)
o déjame morir
(en tus sueños).