Ven

JoanUribe

Poeta recién llegado
Ven, tan solo por un momento, que ya no puedo aguantar las ganas;
las ansias de mirarte, sin tener que observar como un estúpido desde la acera.
No voy a pedirte que te quedes una noche entera
total, sé que te agobia levantarte muy temprano en la mañana;
solo pido un instante, sin hablarnos si es preciso, para sentirte un poco más cercana
y si se hace tarde no habrá ningún inconveniente, yo voy a dormir afuera.

Puedes presentarte a cualquier hora del día, en la ocasión que quieras
pues no deseo obligarte a dedicarme parte de tu tiempo cuando no estés tan ocupada;
o puedes decirme a donde debo ir, y esperarme un poco allí sentada
que si es por ti no voy a demorarme, o llegaré corriendo como un loco si lo hiciera.
Tal vez no interese mucho cuál de esas dos maniobras sea la manera;
si tu vienes o yo voy, con tal de verte no me importa nada.

Aunque es mejor si tú acudes hacia mí, de pronto así resulten más fáciles las cosas
ya que me agobia un poco sentir que me inmiscuyo en tus asuntos al buscarte,
pues aun si me recibes con una sonrisa en tu rostro, sé que tengo poco tiempo para hablarte
y que me tendré que ir al rato para que no pases a estar algo furiosa;
en cambio, si todo dependiera de mi tiempo, tú puedes venir gustosa
puesto que lo único que tengo por hacer en el transcurso de mi día es anhelarte.

No me importa si acudes para reiterarme indirectamente que a otro amas
porque por mi parte sé que no seré capaz de reunir valor para contar mi testimonio;
solo quiero que los muebles de mi cuarto dejen de lucir como demonios
y que me regales algo de tu calor para olvidar que se sienten frías las sabanas de mi cama;
así que ven, tan solo un poco, que los muros de mi habitación incesantemente te llaman
y es triste saber que la única compañía que poseo por ahora es el maldito insomnio.

Porque si vienes sé que, al menos por un segundo, mi día tomará algo de color
y la noche misma no tendrá como apaciguar la luz que significa tu presencia;
Porque si veo que quieres estar a mi lado no tengo que alterar mis estados de conciencia
para hacerme creer a las malas que con un par de tragos me voy a sentir un poco mejor;
porque si vienes, cariño, sé que no voy a rebuscar maneras para alejar el temor
y al menos por un instante no tendré que seguir escribiendole a tu ausencia.

Así que ven, amor, y por favor no lo tomes como un chantaje
pues yo prometo que sin tu consentimiento no sucederá nada;
incluso puedes venir sólo a decirme que no puedes estar de mí enamorada,
que yo me complaceré simplemente con verte, y después tomaré mi equipaje.
Ven tan solo por un momento, recuerda que no estás obligada
y si no deseas hacerlo, tranquila…A mis sueños igual llegará tu imagen.
 
Ven, tan solo por un momento, que ya no puedo aguantar las ganas;
las ansias de mirarte, sin tener que observar como un estúpido desde la acera.
No voy a pedirte que te quedes una noche entera
total, sé que te agobia levantarte muy temprano en la mañana;
solo pido un instante, sin hablarnos si es preciso, para sentirte un poco más cercana
y si se hace tarde no habrá ningún inconveniente, yo voy a dormir afuera.

Puedes presentarte a cualquier hora del día, en la ocasión que quieras
pues no deseo obligarte a dedicarme parte de tu tiempo cuando no estés tan ocupada;
o puedes decirme a donde debo ir, y esperarme un poco allí sentada
que si es por ti no voy a demorarme, o llegaré corriendo como un loco si lo hiciera.
Tal vez no interese mucho cuál de esas dos maniobras sea la manera;
si tu vienes o yo voy, con tal de verte no me importa nada.

Aunque es mejor si tú acudes hacia mí, de pronto así resulten más fáciles las cosas
ya que me agobia un poco sentir que me inmiscuyo en tus asuntos al buscarte,
pues aun si me recibes con una sonrisa en tu rostro, sé que tengo poco tiempo para hablarte
y que me tendré que ir al rato para que no pases a estar algo furiosa;
en cambio, si todo dependiera de mi tiempo, tú puedes venir gustosa
puesto que lo único que tengo por hacer en el transcurso de mi día es anhelarte.

No me importa si acudes para reiterarme indirectamente que a otro amas
porque por mi parte sé que no seré capaz de reunir valor para contar mi testimonio;
solo quiero que los muebles de mi cuarto dejen de lucir como demonios
y que me regales algo de tu calor para olvidar que se sienten frías las sabanas de mi cama;
así que ven, tan solo un poco, que los muros de mi habitación incesantemente te llaman
y es triste saber que la única compañía que poseo por ahora es el maldito insomnio.

Porque si vienes sé que, al menos por un segundo, mi día tomará algo de color
y la noche misma no tendrá como apaciguar la luz que significa tu presencia;
Porque si veo que quieres estar a mi lado no tengo que alterar mis estados de conciencia
para hacerme creer a las malas que con un par de tragos me voy a sentir un poco mejor;
porque si vienes, cariño, sé que no voy a rebuscar maneras para alejar el temor
y al menos por un instante no tendré que seguir escribiendole a tu ausencia.

Así que ven, amor, y por favor no lo tomes como un chantaje
pues yo prometo que sin tu consentimiento no sucederá nada;
incluso puedes venir sólo a decirme que no puedes estar de mí enamorada,
que yo me complaceré simplemente con verte, y después tomaré mi equipaje.
Ven tan solo por un momento, recuerda que no estás obligada
y si no deseas hacerlo, tranquila…A mis sueños igual llegará tu imagen.
Bella y anhelante llamada, si a ella le interesa y nos ama acudirá presta, si no, podemos seguir amándola. Me ha gustado, un abrazo amigo Joan. Paco.
 
Ven, tan solo por un momento, que ya no puedo aguantar las ganas;
las ansias de mirarte, sin tener que observar como un estúpido desde la acera.
No voy a pedirte que te quedes una noche entera
total, sé que te agobia levantarte muy temprano en la mañana;
solo pido un instante, sin hablarnos si es preciso, para sentirte un poco más cercana
y si se hace tarde no habrá ningún inconveniente, yo voy a dormir afuera.

Puedes presentarte a cualquier hora del día, en la ocasión que quieras
pues no deseo obligarte a dedicarme parte de tu tiempo cuando no estés tan ocupada;
o puedes decirme a donde debo ir, y esperarme un poco allí sentada
que si es por ti no voy a demorarme, o llegaré corriendo como un loco si lo hiciera.
Tal vez no interese mucho cuál de esas dos maniobras sea la manera;
si tu vienes o yo voy, con tal de verte no me importa nada.

Aunque es mejor si tú acudes hacia mí, de pronto así resulten más fáciles las cosas
ya que me agobia un poco sentir que me inmiscuyo en tus asuntos al buscarte,
pues aun si me recibes con una sonrisa en tu rostro, sé que tengo poco tiempo para hablarte
y que me tendré que ir al rato para que no pases a estar algo furiosa;
en cambio, si todo dependiera de mi tiempo, tú puedes venir gustosa
puesto que lo único que tengo por hacer en el transcurso de mi día es anhelarte.

No me importa si acudes para reiterarme indirectamente que a otro amas
porque por mi parte sé que no seré capaz de reunir valor para contar mi testimonio;
solo quiero que los muebles de mi cuarto dejen de lucir como demonios
y que me regales algo de tu calor para olvidar que se sienten frías las sabanas de mi cama;
así que ven, tan solo un poco, que los muros de mi habitación incesantemente te llaman
y es triste saber que la única compañía que poseo por ahora es el maldito insomnio.

Porque si vienes sé que, al menos por un segundo, mi día tomará algo de color
y la noche misma no tendrá como apaciguar la luz que significa tu presencia;
Porque si veo que quieres estar a mi lado no tengo que alterar mis estados de conciencia
para hacerme creer a las malas que con un par de tragos me voy a sentir un poco mejor;
porque si vienes, cariño, sé que no voy a rebuscar maneras para alejar el temor
y al menos por un instante no tendré que seguir escribiendole a tu ausencia.

Así que ven, amor, y por favor no lo tomes como un chantaje
pues yo prometo que sin tu consentimiento no sucederá nada;
incluso puedes venir sólo a decirme que no puedes estar de mí enamorada,
que yo me complaceré simplemente con verte, y después tomaré mi equipaje.
Ven tan solo por un momento, recuerda que no estás obligada
y si no deseas hacerlo, tranquila…A mis sueños igual llegará tu imagen.
Maravillosa invitación la que haces a tu amada, sin exigir, sin obligación. Un gusto pasar por acá y leerte.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba