marian
Poeta adicto al portal
Muchas noches lloré por tu ausencia,
por tu constante y rutinaria indiferencia,
por amarte a pesar de tus desplantes,
suplicándole a Dios por poder olvidarte,
por poder arrancarte de mi corazón,
por imaginar que sólo fuiste un sueño,
el todo de una nada...
Y pese a todos los esfuerzos, ahí estás tú,
en mi mente, en mi alma, en cada latido,
en cada fantasía, en cada suspiro...
Y es que te odio, te odio por amarte,
por no poder olvidarte, por estar siempre
en mi vida de una forma indirecta y sin
quererlo...
Y sólo me queda morir para así eliminarte de mí,
porque no hay nada, por más que intenté,
que te alejase de mí, ni siquiera tus traiciones,
ni tus mentiras...y sé que soy estúpida por tener
aún fe, por pensar que tal vez cambies, que
tal vez fueron casualidades...lo sé...
Y es que sufro, sufro tanto, mientras veo
mi corazón desgarrándose, tira a tira,
conviertiéndose en efímero polvo,
sintiendo los mares de mis ojos
derramarse por mi ya pálido rostro,
casi sin esperanzas casi ya muerto...
por tu constante y rutinaria indiferencia,
por amarte a pesar de tus desplantes,
suplicándole a Dios por poder olvidarte,
por poder arrancarte de mi corazón,
por imaginar que sólo fuiste un sueño,
el todo de una nada...
Y pese a todos los esfuerzos, ahí estás tú,
en mi mente, en mi alma, en cada latido,
en cada fantasía, en cada suspiro...
Y es que te odio, te odio por amarte,
por no poder olvidarte, por estar siempre
en mi vida de una forma indirecta y sin
quererlo...
Y sólo me queda morir para así eliminarte de mí,
porque no hay nada, por más que intenté,
que te alejase de mí, ni siquiera tus traiciones,
ni tus mentiras...y sé que soy estúpida por tener
aún fe, por pensar que tal vez cambies, que
tal vez fueron casualidades...lo sé...
Y es que sufro, sufro tanto, mientras veo
mi corazón desgarrándose, tira a tira,
conviertiéndose en efímero polvo,
sintiendo los mares de mis ojos
derramarse por mi ya pálido rostro,
casi sin esperanzas casi ya muerto...
:: ::