Armando Gómez
Poeta recién llegado
Le soy devoto al yo que algún día podrá hablar de aquello
Crecí como gitano costarricense y no me gustaron las candenas en la nuca
El camello abraza al desierto por andar moviendo el cuello
Encara babiante la paradoja, sombrero del balanceo donde observa buitres y cuervos
Es mi atención de búho un dardo al tercer ojo, y mis letargos de espíritu espontáneos son un manantial con Oasis tocando de fondo
Yo renaciendo desde el alma con un set de techo oscuro en el páncreas y un nivel de improvisación tan insegura a veces que me atrevo más que otros
El flow de la mata se importa desde la luz del brillo
Gracias a mi sombra y a Dios, mi crítica interna es la de un crítico de jazz tomando un americano y fumando un cigarrillo en un bar de new Orleans
Nostalgia blusera de alma vieja, en un duelo en el Western contra mi juventud rebelde, como Caudillo que desea ser Hippie
Desde el sueño lúcido intento escribir mi primer LP
Desde mi peor realidad espero sacar mi conciencia
Nunca pude escribir por placer, creo que eso se lo debo a la ausencia
Veo pasar las sales en el oleaje del tiempo
Le mandé a su doble cuántico varias frecuencias y una foto de ella en revista
Yo escuchaba mis mentiras y toxicity, así creía sacar labias astrales de ansiolíticos y sangría
Luego medejaba con la boca seca y sin palabra, con mi karma denso, y las botaba en el basurero de mis pesadillas más amargas
Luego el baile ponía el péndulo infinito y el poeta aceptaba la realidad de ser preso de su necesidad de sentir
Y que si no comparte explota, y tal vez no tenga la suerte de renacer tantas veces como pensaba
La veo como Nefertiti, siendo uno mismo desde el pozo que quedó en el manantial que ahora es un momento del desierto de huellas que se deshacen
Y el búho que se cree mi yo superior, sólo sobrevuela porque sabe que le faltan años para necesitarme
Mi cuerpo cual narciso aceptándose, se tiró al charco con la visión de escribir versos en las fosas marianas
Se mojaba, subían, oscurecían y se comprimían todos mis papeles, poesías, ensayos, exámenes, investigaciones y prosas mejores o peores dichas
El niño viendo monstruos brillantes, tocó la arena y supo que había que hacer algo con ese vacío y ahora lastimosamente tiene que aceptarlo amarlo o…
Crecí como gitano costarricense y no me gustaron las candenas en la nuca
El camello abraza al desierto por andar moviendo el cuello
Encara babiante la paradoja, sombrero del balanceo donde observa buitres y cuervos
Es mi atención de búho un dardo al tercer ojo, y mis letargos de espíritu espontáneos son un manantial con Oasis tocando de fondo
Yo renaciendo desde el alma con un set de techo oscuro en el páncreas y un nivel de improvisación tan insegura a veces que me atrevo más que otros
El flow de la mata se importa desde la luz del brillo
Gracias a mi sombra y a Dios, mi crítica interna es la de un crítico de jazz tomando un americano y fumando un cigarrillo en un bar de new Orleans
Nostalgia blusera de alma vieja, en un duelo en el Western contra mi juventud rebelde, como Caudillo que desea ser Hippie
Desde el sueño lúcido intento escribir mi primer LP
Desde mi peor realidad espero sacar mi conciencia
Nunca pude escribir por placer, creo que eso se lo debo a la ausencia
Veo pasar las sales en el oleaje del tiempo
Le mandé a su doble cuántico varias frecuencias y una foto de ella en revista
Yo escuchaba mis mentiras y toxicity, así creía sacar labias astrales de ansiolíticos y sangría
Luego medejaba con la boca seca y sin palabra, con mi karma denso, y las botaba en el basurero de mis pesadillas más amargas
Luego el baile ponía el péndulo infinito y el poeta aceptaba la realidad de ser preso de su necesidad de sentir
Y que si no comparte explota, y tal vez no tenga la suerte de renacer tantas veces como pensaba
La veo como Nefertiti, siendo uno mismo desde el pozo que quedó en el manantial que ahora es un momento del desierto de huellas que se deshacen
Y el búho que se cree mi yo superior, sólo sobrevuela porque sabe que le faltan años para necesitarme
Mi cuerpo cual narciso aceptándose, se tiró al charco con la visión de escribir versos en las fosas marianas
Se mojaba, subían, oscurecían y se comprimían todos mis papeles, poesías, ensayos, exámenes, investigaciones y prosas mejores o peores dichas
El niño viendo monstruos brillantes, tocó la arena y supo que había que hacer algo con ese vacío y ahora lastimosamente tiene que aceptarlo amarlo o…
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