BESTIA
Poeta recién llegado
Veo tu salto,
desde mi rústico
giro del asfalto,
enervado músico
con los hilos de mi ritmo;
guardián de manzanos,
de los rojos botones
en melosos sueños lozanos;
¡oh vida¡ con frágiles tendones
de un brío poseída,
terrible domador
de mis ladrones,
baúl de mis dones
que impone al trovador
noches en fuego suicida;
veo tu salto,
amor, salvia divina
para avideces sin recato,
cocina que se inclina
al gusto de mis ansias,
con tu dulce ventura
a la noche me lanzas
y en medio de la ruptura,
entre lo seco y vivo me alcanzas,
para tener en los ojos tu suerte.
desde mi rústico
giro del asfalto,
enervado músico
con los hilos de mi ritmo;
guardián de manzanos,
de los rojos botones
en melosos sueños lozanos;
¡oh vida¡ con frágiles tendones
de un brío poseída,
terrible domador
de mis ladrones,
baúl de mis dones
que impone al trovador
noches en fuego suicida;
veo tu salto,
amor, salvia divina
para avideces sin recato,
cocina que se inclina
al gusto de mis ansias,
con tu dulce ventura
a la noche me lanzas
y en medio de la ruptura,
entre lo seco y vivo me alcanzas,
para tener en los ojos tu suerte.
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