El verano estival me llevará
a conocer las arenas terciopelo
donde marcare las huellas de
la incrédula soledad que se poso
en las dunas para sentir el
incienso opacar el espejo del
alma, todo habita en las grietas
de esta ebria melancolía, a caso
solía crecer la tristeza se reduce
solo al paso lento del tiempo
encaminado a sentir nuevas semillas
de amoríos en los campos verdes
de miradas intensas labrando
el corazón sin penas solo gozo.