Carrizo Pacheco
Moderador Global.Corrector.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderador Global
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Corrector/a
Director de concursos
Equipo Revista "Eco y latido"
Verdad luminosa
Se oye el eco del silencio
cada vez que te entristeces
y es como si el ruido
se rompiera sin estruendos,
sin susurros ni evidencias...
Anocheces de prisa tu optimismo
como si tu esencia más pura
fuese la turbia confabulación de los pesares.
Si insistes en no insistir
en la valentía de la lucha,
no insistiré más; me daré por vencido
para que comprendas en tu triunfo
la inutilidad de mi derrota
y te reconozcas en ella
como ante un espejo.
Milenios de ignorantes
sollozos nos preceden;
¿y para qué? ¿Acaso aprendimos
que la felicidad no se aprende?
Sal de tus vanas cavilaciones.
Nadie es tan trascendente
como para exigir perfecciones imposibles.
Los calificativos engañan;
todos estamos al ras del piso.
Ariel Carrizo Pacheco
Se oye el eco del silencio
cada vez que te entristeces
y es como si el ruido
se rompiera sin estruendos,
sin susurros ni evidencias...
Anocheces de prisa tu optimismo
como si tu esencia más pura
fuese la turbia confabulación de los pesares.
Si insistes en no insistir
en la valentía de la lucha,
no insistiré más; me daré por vencido
para que comprendas en tu triunfo
la inutilidad de mi derrota
y te reconozcas en ella
como ante un espejo.
Milenios de ignorantes
sollozos nos preceden;
¿y para qué? ¿Acaso aprendimos
que la felicidad no se aprende?
Sal de tus vanas cavilaciones.
Nadie es tan trascendente
como para exigir perfecciones imposibles.
Los calificativos engañan;
todos estamos al ras del piso.
Ariel Carrizo Pacheco