He visto tus ojos, increíble caricia,
he visto el color de tus párpados,
y el recoveco indecente que guardo
ha quedado iluminado sin desdén,
los cardos y el fuego azul cesan
al tacto cantor vocecita alegre.
Pequeña y linda costumbre
el mirar debajo de tu sombra,
el pedir una y otra vez
cadencia en cada sexo movimiento,
ha quedado tu silueta suspendida
y el tacto lejos de los dos.
Pequeña no dejes que el azul
ni el celeste insano ordenen tu caída,
no quiero dejar de verde tus ojos
si algún día me recuerdas, pequeña,
olvídame para siempre hasta mañana
porque he visto el color lento en tu mirada.
http://libeasler.wordpress.com/2013/04/14/verde-tus-ojos/
he visto el color de tus párpados,
y el recoveco indecente que guardo
ha quedado iluminado sin desdén,
los cardos y el fuego azul cesan
al tacto cantor vocecita alegre.
Pequeña y linda costumbre
el mirar debajo de tu sombra,
el pedir una y otra vez
cadencia en cada sexo movimiento,
ha quedado tu silueta suspendida
y el tacto lejos de los dos.
Pequeña no dejes que el azul
ni el celeste insano ordenen tu caída,
no quiero dejar de verde tus ojos
si algún día me recuerdas, pequeña,
olvídame para siempre hasta mañana
porque he visto el color lento en tu mirada.
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