César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
El hambre es verde, blanca
y solo duele a quien la siente.
Indiferentes van los ojos ante su suplicio.
Con conciencia que acusa al hambriento, a la hambrienta,
para desentenderse (cinismo en verde)
el hambre es verde.
La tecnocracia hace su jugarreta
de espaldas a.
La provoca en verde
la origina en blanco premeditado.
Hace sus suciadas
segura.
Con ojos brincones,
con colecta y danza, ritos,
-el hambre es blanca-.
Desesperada,
la rabia hinca su punzón de saña;
lágrima contenida que pide un puño
para purgar donde se siente
y diluirse,
y perderse.
Arrabales verdes, blancos,
el hambre,
la impotencia,
acoso del abismo,
-el hambre es verde...-
Sangre derruida y sin músculo
con mirada blanca hundida
-el hambre, maldita, es blanca-
de un blanco fatal, de muerte...
De descomposición y moscas
verdes.
y solo duele a quien la siente.
Indiferentes van los ojos ante su suplicio.
Con conciencia que acusa al hambriento, a la hambrienta,
para desentenderse (cinismo en verde)
el hambre es verde.
La tecnocracia hace su jugarreta
de espaldas a.
La provoca en verde
la origina en blanco premeditado.
Hace sus suciadas
segura.
Con ojos brincones,
con colecta y danza, ritos,
-el hambre es blanca-.
Desesperada,
la rabia hinca su punzón de saña;
lágrima contenida que pide un puño
para purgar donde se siente
y diluirse,
y perderse.
Arrabales verdes, blancos,
el hambre,
la impotencia,
acoso del abismo,
-el hambre es verde...-
Sangre derruida y sin músculo
con mirada blanca hundida
-el hambre, maldita, es blanca-
de un blanco fatal, de muerte...
De descomposición y moscas
verdes.
Noviembre y hambre-lanza en verde y blanco, 2016. César Guevara.