Arcaicos versos de bronce,
siguen lanzándose desde,
donde las cigüeñas anidan.
Todos los oyen con claridad.
Son versos duros como campanadas,
solo algunos han pervivido en el tiempo,
y esos versos de bronce mutilados,
a nadie ya dicen nada, nada dicen a nadie.
Solo las cigüeñas lo conocen,
pues los primeros sonidos,
que oyeron fueron esos duros versos,
y el graznido cariñoso de sus padres.
Las torres permanecerán alzadas,
las cigüeñas seguiran anidando en ellas,
pero los versos de bronce murieron.
Solo queda dejar mudas las campanas.
siguen lanzándose desde,
donde las cigüeñas anidan.
Todos los oyen con claridad.
Son versos duros como campanadas,
solo algunos han pervivido en el tiempo,
y esos versos de bronce mutilados,
a nadie ya dicen nada, nada dicen a nadie.
Solo las cigüeñas lo conocen,
pues los primeros sonidos,
que oyeron fueron esos duros versos,
y el graznido cariñoso de sus padres.
Las torres permanecerán alzadas,
las cigüeñas seguiran anidando en ellas,
pero los versos de bronce murieron.
Solo queda dejar mudas las campanas.