marquelo
Negrito villero
Depronto algo aparece y te estalla en los ojos
como un color que germinado
como todas las gotas de la lluvia en tu cara.
Tiene el día y la infinita noche
su fiesta
que cuelga como dos senos maternos
con el privilegio de verse
solo
si el papel blanco
que los cubre
o de alguien que fue niño
y de un salto
alcanzó la humedad sonora
que tiene el cielo.
Son esos cantos detrás de las hierbas
las aladas
las sempiternas oscilaciones
que tiene un sonido
cuando enamora a una mujer
o esconde el secreto
de unos ojos tras los cristales.
Fue ayer que caminé por las cuestas de Europa
y me dejé caer cono una duda;
Saciando el hambre de las rocas
con mi sangre,
fueron mis brazos
los que me hicieron volar
y llegar hasta tus venas
que
articuladas se tejen
en unos ojos
y llegué ahí
lejos de las fatigas de los tranvías
lejos de ese color que toman los muertos cuando duermen.
lejos,
muy lejos
de una llamada de auxilio
en el centro mismo del infierno
y de las plegarias
que caen de las manos.
Es el amor un viento de joven impulso
de única dirección
de un sólo galope
de una sola lluvia que moja
y no seca .
como un color que germinado
cae
como todas las gotas de la lluvia en tu cara.
Tiene el día y la infinita noche
su fiesta
que cuelga como dos senos maternos
con el privilegio de verse
solo
si el papel blanco
que los cubre
es de un poeta
o de alguien que fue niño
y de un salto
alcanzó la humedad sonora
que tiene el cielo.
Son esos cantos detrás de las hierbas
las aladas
las sempiternas oscilaciones
que tiene un sonido
cuando enamora a una mujer
o esconde el secreto
de unos ojos tras los cristales.
Fue ayer que caminé por las cuestas de Europa
y me dejé caer cono una duda;
Saciando el hambre de las rocas
con mi sangre,
fueron mis brazos
los que me hicieron volar
y llegar hasta tus venas
que
articuladas se tejen
en unos ojos
y llegué ahí
lejos de las fatigas de los tranvías
lejos de ese color que toman los muertos cuando duermen.
lejos,
muy lejos
de una llamada de auxilio
en el centro mismo del infierno
y de las plegarias
que caen de las manos.
Es el amor un viento de joven impulso
de única dirección
de un sólo galope
de una sola lluvia que moja
y no seca .