DelusionalBohemian
Diego Clemente
Parece que fue ayer
cuando alumbrado por vespertinas luces
dilucidé tu ardiente silueta
lucías ardiente como una lumbre,
lumbre de cien pasiones secretas.
No habrá rincón en mi alma
donde tu nombre no se pronuncie
sembrando melancolía a su paso,
envenenando raíces de un árbol
de lágrimas, semilla de tiempos pasados.
Elisa me diste vértigo
pues me hiciste volar muy alto
usando por alas nuestro frágil amor.
Y ahora tengo vértigo
vértigo a que esto acabe
vértigo a no volver a verte
vértigo a las despedidas
Vértigo…
Y ahora me arrastro
ahogándome en tu océano de dudas
esperando un tren que nunca llega
a la estación de la amargura.
Tu fuiste mi todo, yo tu nada.
A tu partida perderé todo, quedándome con nada
y tu perderás tu nada, que resultó serlo todo.
cuando alumbrado por vespertinas luces
dilucidé tu ardiente silueta
lucías ardiente como una lumbre,
lumbre de cien pasiones secretas.
No habrá rincón en mi alma
donde tu nombre no se pronuncie
sembrando melancolía a su paso,
envenenando raíces de un árbol
de lágrimas, semilla de tiempos pasados.
Elisa me diste vértigo
pues me hiciste volar muy alto
usando por alas nuestro frágil amor.
Y ahora tengo vértigo
vértigo a que esto acabe
vértigo a no volver a verte
vértigo a las despedidas
Vértigo…
Y ahora me arrastro
ahogándome en tu océano de dudas
esperando un tren que nunca llega
a la estación de la amargura.
Tu fuiste mi todo, yo tu nada.
A tu partida perderé todo, quedándome con nada
y tu perderás tu nada, que resultó serlo todo.