Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Vesta
Silente Vesta idolatrada,
la pureza de virgenes te guardan
y se inclinan al verte.
Así te miro ahora
como mi quinto sol:
futuro complaciente.
Lo demás ya no existe,
se extravió entre el resquicio
de la puerta.
Y más no pasará,
se queda afuera
junto a la luz falsía
que antaño deslumbrara.
Arribo renovado,
con nuevas esperanzas,
con nuevas ilusiones,
y el bagaje de fé
que careciera.
Recibeme sonriente,
con diferente cara.
Y ya no busques más
en los rincones
de mi alma atribulada.
Vengo sin pretensiones,
buscando en ti un amor
que exija nada.
Silente Vesta idolatrada,
la pureza de virgenes te guardan
y se inclinan al verte.
Así te miro ahora
como mi quinto sol:
futuro complaciente.
Lo demás ya no existe,
se extravió entre el resquicio
de la puerta.
Y más no pasará,
se queda afuera
junto a la luz falsía
que antaño deslumbrara.
Arribo renovado,
con nuevas esperanzas,
con nuevas ilusiones,
y el bagaje de fé
que careciera.
Recibeme sonriente,
con diferente cara.
Y ya no busques más
en los rincones
de mi alma atribulada.
Vengo sin pretensiones,
buscando en ti un amor
que exija nada.
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