Amartemisa
Poetisa
Dueto:
- Víctor Ugaz Bermejo
- Amartemisa
- Víctor Ugaz Bermejo
- Amartemisa
Como mostrar una flor
si de tallo tenemos la pluma,
amada poesía que mi brazo adormeces,
que conquistas la belleza en trazos claros,
apenas, tus ojos de felina aparecen.
Amada poesía que serenas mi conciencia,
la adormeces con sirenas, con la luna,
las estrellas, navegantes, soñadores,
tú que al alma desperezas, la infusionas,
te me bebes como té de hierbabuena.
Yo te amo poesía, en mi sombra, mi alegría,
yo te brindo sinfonía, yo te adoro.
Amada poesía que susurras a mi oído,
que me coges de la mano y me paseas,
por el cielo y por mi tierra, dulcemente.
Mi gratitud para ti que mis versos endulzas,
que en mis logros me permites ser poeta
cuando eres inspiración y conquista,
razón que se silencia en libertad.
Haces de mi vida unos párrafos,
de mi canto unas líneas,
de mi amor la respuesta.
Eres el lirio desnudo
que muere de frío sin palabras,
los versos te van vistiendo elegante,
finamente adornada.
Eres la flor que se escurre en mis manos,
y con el tacto de tu pétalo
inspiras a mi sangre, que va saliendo,
que arde y se convierte en poema.
Hoja que el otoño arrancará,
que está escrita en puño del alma,
te vistes en la desnudez del verso,
en la palabra liberada y sangrante,
en las murallas talladas en madreselvas
con la pluma espléndida de un arco de colores.
En las sábanas de los sueños de primaveras.
Bendita poesía,
que llegaste a mi vida tan sola,
una noche de frío invierno
cuando tu alma se quebraba.
Llegaste buscando aliento
llamando a mi puerta desesperada.
Abrí tu agonía y me devoraste.
Ahora lo eres todo, eres la magia,
los sueños, el miedo, la nostalgia,
el deseo, el amor, su dolor, la soledad,
las sentencias, el silencio
Alégrate poesía,
conquistaste mi alma de peregrino,
mi ilusión almidonada de ser poeta
cuando en detalles a mis intentos,
unas líneas bellas me dieron la respuesta
en el encanto de plasmar los versos,
que desatan la felicidad que me brindas.
Alégrate poesía,
ya eres mía.
Cómo decirte que te siento
porque te llevo,
porque te duermo en el día,
porque por más que lo intento
no te marchas de mi vida...
Soy tu humilde prisionera
de los versos que me inspiras.
No me marcho sin tu nombre,
yo te amo dulce mía.
Corazón de los bohemios,
mi querida poesía.
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