La madre idea parió un sueño de ojos inextinguibles,
le acarició su cabello de mar por donde navegaban
barcos con anhelos de tripulación de niños,
y dio aliento para abombar sus velas.
La cría mecía en sus manos el tiempo,
caminaba por los suburbios del cosmos
entregándole significado a la energía,
volvió al regazo con frutas silvestres,
que entregó envueltas en sueños.
Idea se sumergió en las praderas de su orbe
y en tanto mordía los racimos, penetraba los sueños,
edificaba palacios para las fiestas que allí realizarán
los hombres en fantasías y oro de esperma.
Me asombré ante esa fuente, moje las alas,
vi el infierno en los ojos de Dios; con miedo.
No carecía, abundaba en mi, siendo yo.
Deje la Idea en su bóveda, la cría madura;
tripulé un barco, y me hice capitán.
le acarició su cabello de mar por donde navegaban
barcos con anhelos de tripulación de niños,
y dio aliento para abombar sus velas.
La cría mecía en sus manos el tiempo,
caminaba por los suburbios del cosmos
entregándole significado a la energía,
volvió al regazo con frutas silvestres,
que entregó envueltas en sueños.
Idea se sumergió en las praderas de su orbe
y en tanto mordía los racimos, penetraba los sueños,
edificaba palacios para las fiestas que allí realizarán
los hombres en fantasías y oro de esperma.
Me asombré ante esa fuente, moje las alas,
vi el infierno en los ojos de Dios; con miedo.
No carecía, abundaba en mi, siendo yo.
Deje la Idea en su bóveda, la cría madura;
tripulé un barco, y me hice capitán.
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