Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sólo la luna tiene memoria de la noche aquella.
Viajamos en un desorden previsto sólo con mochilas
y besos ahogados en cenizas.
Ya no soy y me vuelve el dolor porque tú tampoco eras.
¿Recuerdas nuestras ternuras que conjuraron augurios
en el descampado nocturno?
Ocurrió luego en la distancia humedecida que mientras
la lluvia desgranaba nuestra espera
el viento hizo añicos las tramperas.
Frente al bosque gris de intrigas, con los leños ardientes
del refugio al fin quedamos solos,
fue entonces cuando ya no fui ni tu tampoco eras.
Viajamos en un desorden previsto sólo con mochilas
y besos ahogados en cenizas.
Ya no soy y me vuelve el dolor porque tú tampoco eras.
¿Recuerdas nuestras ternuras que conjuraron augurios
en el descampado nocturno?
Ocurrió luego en la distancia humedecida que mientras
la lluvia desgranaba nuestra espera
el viento hizo añicos las tramperas.
Frente al bosque gris de intrigas, con los leños ardientes
del refugio al fin quedamos solos,
fue entonces cuando ya no fui ni tu tampoco eras.