Viajero

RamónL

Poeta recién llegado
VIAJERO

Viajero, tú que frente a mí detienes tu andar por un momento;
observa dónde hoy te encuentras
y observa dónde hoy me encuentro:
Aquí descanso, duermo mi sueño eterno.

Descanso tranquilo,
sin más interrupciones que el canto del viento;
viento que mece las ramas de los árboles
que dan cobijo a mi aposento.

Si es tu intención, da tu plegaria al cielo, para que un alma más
pueda encontrar su placido sueño.

Yo fui un hombre bueno
y quienes me recuerdan lo hacen con amor,
porque en ellos, en su corazón, sigo viviendo.

Yo conviví con la luna y el sol, el frío y el calor,
la alegría y el dolor.
Fui padre y esposo, hijo y hermano,
y siempre tendí mi mano a quien lo necesitó.

De mis errores no me avergüenzo, porque de ellos aprendí
y gracias a ellos pude crecer.

No me juzgues por lo qué hice o dejé de hacer;
eso sólo Dios lo hace y a Él, mis cuentas, ya le entregué.

Viajero, peregrino de momentos, hoy te acercas a mí
quizás buscando un instante de paz y tranquilidad en el silencio;
se sereno, cauto y atento.

No maldigas por maldecir ni provoques al Dios eterno.
Cada cual deberá vivir su vida,
y para mí ya ha pasado el momento.

Viajero, si es tu intención, da una plegaria al cielo;
ruega por ti y por mí y por aquéllos que sufren un desconsuelo.

Hoy, viajero, yo reposo aquí,
mañana, viajero, ¿tú dónde dormirás tu descanso eterno?


Ramón López Morales
 
RamónL;2269753 dijo:
VIAJERO

Viajero, tú que frente a mí detienes tu andar por un momento;
observa dónde hoy te encuentras
y observa dónde hoy me encuentro:
Aquí descanso, duermo mi sueño eterno.

Descanso tranquilo,
sin más interrupciones que el canto del viento;
viento que mece las ramas de los árboles
que dan cobijo a mi aposento.

Si es tu intención, da tu plegaria al cielo, para que un alma más
pueda encontrar su placido sueño.

Yo fui un hombre bueno
y quienes me recuerdan lo hacen con amor,
porque en ellos, en su corazón, sigo viviendo.

Yo conviví con la luna y el sol, el frío y el calor,
la alegría y el dolor.
Fui padre y esposo, hijo y hermano,
y siempre tendí mi mano a quien lo necesitó.

De mis errores no me avergüenzo, porque de ellos aprendí
y gracias a ellos pude crecer.

No me juzgues por lo qué hice o dejé de hacer;
eso sólo Dios lo hace y a Él, mis cuentas, ya le entregué.

Viajero, peregrino de momentos, hoy te acercas a mí
quizás buscando un instante de paz y tranquilidad en el silencio;
se sereno, cauto y atento.

No maldigas por maldecir ni provoques al Dios eterno.
Cada cual deberá vivir su vida,
y para mí ya ha pasado el momento.

Viajero, si es tu intención, da una plegaria al cielo;
ruega por ti y por mí y por aquéllos que sufren un desconsuelo.

Hoy, viajero, yo reposo aquí,
mañana, viajero, ¿tú dónde dormirás tu descanso eterno?


Ramón López Morales

tristes versos que nos regala aun con ellos en la esperanza, grato leerle
 
Gracias, Guise. Saludos y que tengas un excelente fin de semana!!!
 
Un viaje, un viaje que no se planea y presenta tantas sorpresas en las estaciones; le imprimes la nostalgia en los espacios y la pregunta del cierre nos invita a la reflexión.

Buen trabajo Ramón. Un fuerte abracito.
 
Tuti, creeme que agradezco tus palabras. También te mando un saludo y un gran abrazó. Cuidate.
 

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