Hotarubi
Poeta recién llegado
Escucha, el sonido conduce al espectro
elástico que amortaja al timbre de tu voz,
deformando mis huesos como grafeno,
esqueleto de carbono que seduce al tiempo.
Superposición de lo vivo y lo muerto,
en la posibilidad de ser o no ser
está la palabra, que se arroja como
cuchillo circense desviándose de la realidad.
Casi inmaterial, invisible, son las ondas de luz volátiles, hidrofílicas que se reflejan en la fricción susceptible de la ola de mar
que empuja tu cuerpo contra el mío.
Y entre la circulación del universo, está
la amplitud de movimiento que se balancea
oscilante en una lengua, que deletrea
suavemente en tu cuello un enredo cósmico.
Que hay taquiones vibrando en alta frecuencia contra la voluntad de lo absoluto,
partículas-amantes que sin compartir
el mismo espacio, crean la unión astral.
No hay imposibles en la energía
de un amor subatómico, rotación
de una galaxia en espiral que culmina
en la pupila gravitatoria del destino.
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