Tú me llamas amante
pero en realidad
soy el vicio
que carcome silente
cada milímetro de tu piel.
Amante me dices
y el eufemismo queda ahí
volando sin rumbo
perdiendo todo sentido.
Me llamas, amante
pero la ansiedad
que mi nombre agita
en tu vientre
delata tu débil conciencia.
Tú, me llamas amante
para calmar un poco
lo atronado de tu deseo
el caudal de lujuria
que mi nombre
en tu placer evoca.
Soy el vicio de tu boca
soy el vicio de tu vientre
soy el vicio de tus pechos
soy el vicio de tus nalgas,
amante, el pecado sin fin
el placer eterno
la lujuria perpetua
soy en fin, el aire
que te alimenta
lo que te hace
respirar cada día.
Vives en mis brazos
mueres lentamente
en mi deseo
por eso,
cuando desbordo
tu erotismo,
solo me llamas amante.
Me llamas amante
pero soy el vicio
que aunque no lo quieras,
bajara contigo
al infierno del deseo.
Fantom
pero en realidad
soy el vicio
que carcome silente
cada milímetro de tu piel.
Amante me dices
y el eufemismo queda ahí
volando sin rumbo
perdiendo todo sentido.
Me llamas, amante
pero la ansiedad
que mi nombre agita
en tu vientre
delata tu débil conciencia.
Tú, me llamas amante
para calmar un poco
lo atronado de tu deseo
el caudal de lujuria
que mi nombre
en tu placer evoca.
Soy el vicio de tu boca
soy el vicio de tu vientre
soy el vicio de tus pechos
soy el vicio de tus nalgas,
amante, el pecado sin fin
el placer eterno
la lujuria perpetua
soy en fin, el aire
que te alimenta
lo que te hace
respirar cada día.
Vives en mis brazos
mueres lentamente
en mi deseo
por eso,
cuando desbordo
tu erotismo,
solo me llamas amante.
Me llamas amante
pero soy el vicio
que aunque no lo quieras,
bajara contigo
al infierno del deseo.
Fantom