IraultzaAskerria
Poeta recién llegado
Flecha atroz, la mirada,
taimada,
disparada al aire punzante,
que a mis pupilas, fría,
sin piedad, alcanzó un instante.
A tu lado, tu amante,
ignorante.
Una bienvenida afectada;
tú, su mano cogida,
y la otra cuernos a la espalda.
Tú fuiste mala arpía,
felina.
Nosotros los pobres cabritos
Yo... más cabrón, lo admito...
Pero no dudes que el motivo
fue la abundancia de tus mimos.
taimada,
disparada al aire punzante,
que a mis pupilas, fría,
sin piedad, alcanzó un instante.
A tu lado, tu amante,
ignorante.
Una bienvenida afectada;
tú, su mano cogida,
y la otra cuernos a la espalda.
Tú fuiste mala arpía,
felina.
Nosotros los pobres cabritos
Yo... más cabrón, lo admito...
Pero no dudes que el motivo
fue la abundancia de tus mimos.