Victoria, mi amor.

JLuisRevelo

Poeta recién llegado
Hay veces que ella me hace sentir bien, hay otras donde sólo quiero lastimarme con el motivo de encubrir el dolor que ella me llega a causar, sus palabras me lastiman mucho más que una apuñalada en el cráneo sólo quiero decirle que le amo, todo su ser, toda su esencia pero al parecer ella no siente algo similar a lo que yo por ella, sólo devora sentimientos ajenos, espero esta soga pueda sanar estas heridas, adiós.


Eso fue lo que dije antes del brutal acto que dejé para ella, yo la amaba de verdad, la primera vez que la ví fue durante una reunión familiar, ella se veía muy hermosa, no había más bello que ella en este planeta, al verle a los ojos supe que tendría que estar con ella, me acerqué a ella:
-Hola, eres muy bella, seguro te lo han dicho.
-Ah hola, sí algunas veces- contestó un poco desinteresada
- Mi nombre es Santiago, ¿se podría saber el tuyo?
-Sí claro, mi nombre es Victoria.
En ese instante me observe viviendo con ella, abrazándonos besándonos, seríamos muy felices, yo podría hacerla muy feliz , sólo sería si ella me lo permitiera.
-Bellísimo nombre, me gustaría tener la oportunidad de salir contigo, ¿crees que tenga alguna posibilidad?
Algo insegura respondió:
-Hmm, claro, mi este es mi número.
-Ok gracias, te llamo luego,
-Ok hasta luego
-Adiós, sigue siendo hermosa- le dije con una sonrisa y ella me respondió de la misma forma.
Era la persona más feliz del mundo, ella me había dicho que tenía alguna posibilidad, es lo mejor que me había pasado en la vida, me sentía tan orgulloso.
Al siguiente día desperté muy contento, tomé su número y le llame muy eufórico, le invite a salir para tomar algo, ella acepto. Quedamos de vernos en un café que esta en la avenida sur, la volví a ver, sentía algo más que amor, esa mirada punzo cortante que atravesaba mi corazón y desangraba amor que escupía de mi boca con palabras hermosas hacia ella.
Tomamos el café platicamos un rato, y teníamos algunas semejanzas, su celular recibió una llamada ella contestó aceptando ir a un lugar con alguien, en ese momento sentí algo más poderoso que el mismo dolor, se despidió de mi y se fue, lo único que sentía era odio e irá, creo que lo que yo tenía era obsesión más no
amor.
Decidí seguirla, ella se encontró con un tipo bastante apuesto, me cuesta tanto imaginar verla feliz con alguien más que no sea yo, tengo ganas de asesinarlos, a ellos y todos, lo único que busco es un poco de amor.
En fin, continué siguiéndolos hasta llegar a un parque, casi desolado, todo estaba completamente sólo, sólo nosotros 3, ellos comenzaron a besarse, yo mordía mi lengua con mucha fuerza, toma una roca muy grande, me acerque hacia ellos de una manera silenciosa, me coloqué atrás del tipo y le golpeé duro en la nuca con la roca, cayo muerto, me acerque hacia él y le continué golpeando en el rostro, Victoria me miraba impactada por el hecho, ella no comprendía esto, yo sólo actué como me sentía realmente, me levanté y tome a Victoria por los brazos, de mi boca escurría sangre a causa por la mordida y le dije:
-Victoria, tu eres mi amor perfecto, tú y yo debemos estar juntos por siempre.
Ella sólo huyó por el parque, me senté en la banca donde estaban ellos, miraba el cuerpo del otro tipo, mire al cielo y recordé la mirada de Victoria, me sentí limpio con su bella mirada.
-Bien doctor, ¿eso es todo lo que quería que le dijera?
-Bien Santiago, señorita que el joven regrese a su habitación.
-Doctor.
-¿Sí santiago?
-No me arrepiento de nada.
-¿Por qué?
-Victoria, es el ser más bello que hay en este mundo, ella merecía el sacrifico de ese tipo.
-Santiago, hay una delgada línea entre el amor y la obsesión, me temo que tú tienes una obsesión.
-Lo sé doctor, lo sé. . .




J Luis Revelo.
¿Qué sientes?, ¿Amor? ¿Obsesión?
 
Hay veces que ella me hace sentir bien, hay otras donde sólo quiero lastimarme con el motivo de encubrir el dolor que ella me llega a causar, sus palabras me lastiman mucho más que una apuñalada en el cráneo sólo quiero decirle que le amo, todo su ser, toda su esencia pero al parecer ella no siente algo similar a lo que yo por ella, sólo devora sentimientos ajenos, espero esta soga pueda sanar estas heridas, adiós.


Eso fue lo que dije antes del brutal acto que dejé para ella, yo la amaba de verdad, la primera vez que la ví fue durante una reunión familiar, ella se veía muy hermosa, no había más bello que ella en este planeta, al verle a los ojos supe que tendría que estar con ella, me acerqué a ella:
-Hola, eres muy bella, seguro te lo han dicho.
-Ah hola, sí algunas veces- contestó un poco desinteresada
- Mi nombre es Santiago, ¿se podría saber el tuyo?
-Sí claro, mi nombre es Victoria.
En ese instante me observe viviendo con ella, abrazándonos besándonos, seríamos muy felices, yo podría hacerla muy feliz , sólo sería si ella me lo permitiera.
-Bellísimo nombre, me gustaría tener la oportunidad de salir contigo, ¿crees que tenga alguna posibilidad?
Algo insegura respondió:
-Hmm, claro, mi este es mi número.
-Ok gracias, te llamo luego,
-Ok hasta luego
-Adiós, sigue siendo hermosa- le dije con una sonrisa y ella me respondió de la misma forma.
Era la persona más feliz del mundo, ella me había dicho que tenía alguna posibilidad, es lo mejor que me había pasado en la vida, me sentía tan orgulloso.
Al siguiente día desperté muy contento, tomé su número y le llame muy eufórico, le invite a salir para tomar algo, ella acepto. Quedamos de vernos en un café que esta en la avenida sur, la volví a ver, sentía algo más que amor, esa mirada punzo cortante que atravesaba mi corazón y desangraba amor que escupía de mi boca con palabras hermosas hacia ella.
Tomamos el café platicamos un rato, y teníamos algunas semejanzas, su celular recibió una llamada ella contestó aceptando ir a un lugar con alguien, en ese momento sentí algo más poderoso que el mismo dolor, se despidió de mi y se fue, lo único que sentía era odio e irá, creo que lo que yo tenía era obsesión más no
amor.
Decidí seguirla, ella se encontró con un tipo bastante apuesto, me cuesta tanto imaginar verla feliz con alguien más que no sea yo, tengo ganas de asesinarlos, a ellos y todos, lo único que busco es un poco de amor.
En fin, continué siguiéndolos hasta llegar a un parque, casi desolado, todo estaba completamente sólo, sólo nosotros 3, ellos comenzaron a besarse, yo mordía mi lengua con mucha fuerza, toma una roca muy grande, me acerque hacia ellos de una manera silenciosa, me coloqué atrás del tipo y le golpeé duro en la nuca con la roca, cayo muerto, me acerque hacia él y le continué golpeando en el rostro, Victoria me miraba impactada por el hecho, ella no comprendía esto, yo sólo actué como me sentía realmente, me levanté y tome a Victoria por los brazos, de mi boca escurría sangre a causa por la mordida y le dije:
-Victoria, tu eres mi amor perfecto, tú y yo debemos estar juntos por siempre.
Ella sólo huyó por el parque, me senté en la banca donde estaban ellos, miraba el cuerpo del otro tipo, mire al cielo y recordé la mirada de Victoria, me sentí limpio con su bella mirada.
-Bien doctor, ¿eso es todo lo que quería que le dijera?
-Bien Santiago, señorita que el joven regrese a su habitación.
-Doctor.
-¿Sí santiago?
-No me arrepiento de nada.
-¿Por qué?
-Victoria, es el ser más bello que hay en este mundo, ella merecía el sacrifico de ese tipo.
-Santiago, hay una delgada línea entre el amor y la obsesión, me temo que tú tienes una obsesión.
-Lo sé doctor, lo sé. . .




J Luis Revelo.
¿Qué sientes?, ¿Amor? ¿Obsesión?

Me dejaste con ganitas de leer más. Un placer pasar por tus letras. ABRAZOS
 
Escalofríante!! Algunas obsesiones quedan en una lista pendiente, otras pueden que te enloquezcan, aunque los impulsos que te causan suelen ser seleccionados y gobernados... Pero no siempre es así! Y eso da chucho! jajaja

Buen relato!
 
Hola, déjame decirte que disfrute mucho de leerte es muy ameno tu escrito, nada tedioso.Yo pienso que fue demasiado lo que hizo de seguirlos, una obsesión que hizo daño, amor no creo que sea.
 

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