aburtocarlosdaniel
Poeta recién llegado
Una bella carroza con incrustes de diamantes,
ve llegar desde lejos la nobleza,
de una mujer con un ramo de rosas en sus guantes.
Y el asiento vacío que espera el atavío de la alteza.
Dice "adiós" para no volver jamás,
la dulce y triste boca que me besa,
desde muy lejos, estando aún tan cerca;
besa con colores de durazno y sabores de frambuesa.
Caen las lágrimas al ritmo de la danza
que crean dos caballos con coronas de cristal,
que infelices cumplen para poder pagar su fianza
el armónico recorrido de la princesa hasta altamar.
Dicen que un barco la espera,
dicen que va rumbo a Turquía
no importa el destino cualquiera,
aquí en la aldea, ya hay síntomas de sequía.
Les juro,
que por el valor de algún conjuro,
guardaré sempiternamente este amor tan puro,
y mantendré ante todo, tu corazón siempre seguro.
(Para una mariposa que ya no quiere volar)
ve llegar desde lejos la nobleza,
de una mujer con un ramo de rosas en sus guantes.
Y el asiento vacío que espera el atavío de la alteza.
Dice "adiós" para no volver jamás,
la dulce y triste boca que me besa,
desde muy lejos, estando aún tan cerca;
besa con colores de durazno y sabores de frambuesa.
Caen las lágrimas al ritmo de la danza
que crean dos caballos con coronas de cristal,
que infelices cumplen para poder pagar su fianza
el armónico recorrido de la princesa hasta altamar.
Dicen que un barco la espera,
dicen que va rumbo a Turquía
no importa el destino cualquiera,
aquí en la aldea, ya hay síntomas de sequía.
Les juro,
que por el valor de algún conjuro,
guardaré sempiternamente este amor tan puro,
y mantendré ante todo, tu corazón siempre seguro.
(Para una mariposa que ya no quiere volar)