TARDE GRIS
Poeta que considera el portal su segunda casa
VIDA PERDIDA
Mi alma perdida se escondió entre la neblina
de una tarde de llantos al morirse el día,
feneció sin la huella que la vida adivina
en la existencia que se tuvo o se tenía.
Un corazón perdido en los mares lejanos
planeando el futuro al estar separados,
desgarra los oscuros pasillos sin manos
liberando aquellos dolores alojados.
Una vida perdida hilvanando mil sueños
que truncaron la existencia de dos amantes,
el fuego que cruzado mutiló sus leños
acabó con esos momentos agobiantes.
Una barca perdida en el mar del olvido
se llevó mis pesares y llantos encima,
la dejé a la deriva al perder el sentido
de la realidad que mi pesar intima.