luisojedas
Poeta asiduo al portal
Las viejas casas de mi pueblo
se despojaron de sus
recubrimientos,
en un probador oscuro;
Se quedaron en carne viva,
desolladas,
con sus antiguos habitantes
aullando desde las paredes
desgarradas.
Por las fisuras asoman
sus gargantas destiladas
que se liberan como una estampida
de murciélagos,
una plaga de gritos invadiendo
las praderas de cemento…
grafitiándolas con palabrotas y obscenidades.
Las casas del pueblo se quedaron desnudas,
y el frío retuerce sus huesos,
yo las recubro con
un viejo abrigo,
con olor a leña…
Hasta que el viento se escarche
y desprenda sus hojas
como un árbol que desangra
todas las sombras del verano.
se despojaron de sus
recubrimientos,
en un probador oscuro;
Se quedaron en carne viva,
desolladas,
con sus antiguos habitantes
aullando desde las paredes
desgarradas.
Por las fisuras asoman
sus gargantas destiladas
que se liberan como una estampida
de murciélagos,
una plaga de gritos invadiendo
las praderas de cemento…
grafitiándolas con palabrotas y obscenidades.
Las casas del pueblo se quedaron desnudas,
y el frío retuerce sus huesos,
yo las recubro con
un viejo abrigo,
con olor a leña…
Hasta que el viento se escarche
y desprenda sus hojas
como un árbol que desangra
todas las sombras del verano.