Y como nuevo mundo que brotara de este mundo,
que brotara de todos esos mundos interiores…
y como un camino, lleno de actividades y bullicios;
un camino entre todos esos caminos coloridos,
entre todas esas aves del templo…
y las canciones que nos recorren, los niños que imaginan los puentes;
la nueva lágrima que recorre el recuerdo,
la escalada limpia,
la respiración Zen y las manos cristianas…
y los amaneceres con esos recursos del cómic y la poesía,
con la gran orquesta sobre el mar,
y esa barca que nos llevó a la otra orilla…
y como ese viejo sueño de plazas viejas, cafeterías, y limoneros.