Alexandro
Poeta adicto al portal
El momento justo, estrellas que empiezan
a iluminar, sentado en la escalera, mirando
la gente pasar y pasar.
Veo pasar la tristeza.
Todos miran al hombre, con su botella de
olvido, guardando los recuerdos, sofocando
sus dolores, recordando sus amores.
Olvidando su olvido.
Superando el viento, soportando el solsticio
de una vida, de un nuevo amanecer, sentado
aquí en la escalera, mis pensamientos se
aquietan del agrio correr diario de no hacer
nada mas que pensar en ti, he hundirme en este
camino.
Sorprendido de mi cuerpo, el poder no hacer
nada y no caer en la desesperación de la soledad,
comiendo tres veces o mas, sin ganas, pero
llenando el estomago, para no pensar mas,
ni un segundo más.
Sigo sentado mirando el viento correr, y el
sol jugar su rutina de aparecer y desaparecer,
la gente sigue pasando, y la luna junto con
las estrellas empiezan a iluminar, y sentado
veo pasar y entrar en mi casa, en mi vida.
Veo entrar la soledad.
a iluminar, sentado en la escalera, mirando
la gente pasar y pasar.
Veo pasar la tristeza.
Todos miran al hombre, con su botella de
olvido, guardando los recuerdos, sofocando
sus dolores, recordando sus amores.
Olvidando su olvido.
Superando el viento, soportando el solsticio
de una vida, de un nuevo amanecer, sentado
aquí en la escalera, mis pensamientos se
aquietan del agrio correr diario de no hacer
nada mas que pensar en ti, he hundirme en este
camino.
Sorprendido de mi cuerpo, el poder no hacer
nada y no caer en la desesperación de la soledad,
comiendo tres veces o mas, sin ganas, pero
llenando el estomago, para no pensar mas,
ni un segundo más.
Sigo sentado mirando el viento correr, y el
sol jugar su rutina de aparecer y desaparecer,
la gente sigue pasando, y la luna junto con
las estrellas empiezan a iluminar, y sentado
veo pasar y entrar en mi casa, en mi vida.
Veo entrar la soledad.