Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Vienes a mí amoroso
cuando ya no te esperaba.
Me trajiste al paraíso,
rompiste puerta cerrada
y la manzana me diste
con tu boca que besaba
y también con esa boca
quitaste la hoja de parra.
La luna no quiso ver
mandó al cielo su mirada.
Sonaban coros de grillos
y lloraba una cigarra.
En oscuridad tan negra
tu mirada me alumbraba.
Era la esfera celeste
por estrellas tachonada.
Y la noche se hizo sueño
el que tu verso contaba.
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