ropittella
Poeta veterana en el Portal
Viento ven a llevarme en tus alas, sopla fuerte.
Ven a convertirme en ave
para que las funestas raíces que me entierran
ya no sean mi alimento.
Borra mis huellas viento,
sécales el lodo que las mantiene frescas
rellénalas de olvido, para que nadie pueda
por si acaso las encuentra, al seguirme,
equivocar camino.
Ven viento sopla fuerte
sopla huracanado los recuerdos,
y en tu embudo, con pasión
arráncame los malos pensamientos
llévatelos lejos,muy lejos. muy alto
donde solos no hagan daño.
Se el aquí y ahora del amor que amparo
por mis nuevos sueños, sin pecado.
Arrástrame con las mariposas,
permíteme pelear con tus molinos
y ganarles la batalla con mi empeño.
Desparrama mi fe a los ateos
mis ganas de vivir a los suicidas
mis ansias de la paz a los soldados
Dále mi calma a los furiosos
mis ganas de reir a los enjuntos ojos.
LLévame viento, sopla fuerte
déjame desnuda en algún puerto,
despertando en el alma de su corazón de niño,
la pura compasión, por el ave sin su nido.
Elévame viento poderoso, llévame al encuentro
que no quiero ya no quiero, aquí aplastada
vivir seguir muriendo,
alejada del amor que me enamora:
La libertad como única bandera.
Ven a convertirme en ave
para que las funestas raíces que me entierran
ya no sean mi alimento.
Borra mis huellas viento,
sécales el lodo que las mantiene frescas
rellénalas de olvido, para que nadie pueda
por si acaso las encuentra, al seguirme,
equivocar camino.
Ven viento sopla fuerte
sopla huracanado los recuerdos,
y en tu embudo, con pasión
arráncame los malos pensamientos
llévatelos lejos,muy lejos. muy alto
donde solos no hagan daño.
Se el aquí y ahora del amor que amparo
por mis nuevos sueños, sin pecado.
Arrástrame con las mariposas,
permíteme pelear con tus molinos
y ganarles la batalla con mi empeño.
Desparrama mi fe a los ateos
mis ganas de vivir a los suicidas
mis ansias de la paz a los soldados
Dále mi calma a los furiosos
mis ganas de reir a los enjuntos ojos.
LLévame viento, sopla fuerte
déjame desnuda en algún puerto,
despertando en el alma de su corazón de niño,
la pura compasión, por el ave sin su nido.
Elévame viento poderoso, llévame al encuentro
que no quiero ya no quiero, aquí aplastada
vivir seguir muriendo,
alejada del amor que me enamora:
La libertad como única bandera.