C
Cisne
Invitado
MaríaA.G;4088270 dijo:
Vientos que soplan de poniente,
veloces e imparables,
hacia horizontes lejanos,
enhebrando el crepúsculo su paño,
su manto de silencio y mordaza;
derramando lágrimas de nitrato
que hurta fértil la tierra,
abonando su lecho subyacente.
Coágulo concéntrico en su inocencia,
perpetuamente humano,
irreverente ante las adversidades,
de acumuladas protestas
furibundas,
encalladas en el hastío de su grito.
Tiembla errático el reloj,
con su funambulesca acrobacia,
para extraer el tiempo.
María
Encuentro al tiempo que se desliza con su acrobacia en tus versos
mientras viajan los vientos del poniente.
Pienso en todo lo que siembra y recoge el tiempo con su paso.
Muy bellas letras querida amiga.
Estrellas y cariños.
Ana